Inmigrantes detenidos en el centro de Florida conocido como ‘Alligator Alcatraz’ fueron encerrados en pequeñas jaulas metálicas durante horas, según un informe del organismo de vigilancia del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Condiciones inusuales y peligrosas

La Oficina del Inspector General (OIG, por sus siglas en inglés) encontró que el uso de las jaulas al aire libre, de unos 18 pies cuadrados (1.67 metros cuadrados), era ‘único entre las instalaciones de detención’ y peligroso.

Los investigadores concluyeron que el centro tampoco cumplía con una serie de estándares para higiene, atención médica, alimentación, salud y seguridad.

La BBC se puso en contacto con la Oficina de Aduanas e Inmigración (ICE, por sus siglas en inglés) del Departamento de Seguridad Nacional y con el gobernador de Florida, Ron DeSantis, para obtener comentarios; el DHS informó al organismo de vigilancia que las autoridades estatales operaban la instalación.

En su respuesta incluida en el informe de investigación, los funcionarios del DHS dijeron que Florida, no el gobierno federal, tenía autoridad sobre las operaciones diarias del centro.

Fondo y financiamiento del centro

La instalación fue creada por el estado de Florida mediante un decreto firmado por DeSantis, pero el gobierno federal pagó los costos operativos.

En enero, el OIG realizó una inspección sorpresa en la instalación, que se había convertido en uno de los centros de detención más notorios de Estados Unidos. El OIG es un organismo interno independiente del DHS; el inspector general actual fue nombrado por el presidente Donald Trump durante su primer mandato.

En 2025, el centro de detención fue construido en ocho días en los Everglades, un área protegida conocida por sus aligatores. Trump una vez bromeó que los inmigrantes detenidos allí tendrían que aprender ‘cómo correr’ de los reptiles, algo que grupos de derechos civiles condenaron como inhumano.

En junio de 2026, DeSantis anunció que el centro cerraría porque era solo temporal.

Condiciones y trato de los detenidos

Según el informe del OIG, entre julio de 2025 y enero de 2026, el centro mantuvo a 79 inmigrantes en las pequeñas jaulas metálicas, describiéndolas como ‘áreas de calma’ para que las personas ‘se tranquilizaran y tuvieran tiempo a solas’. Los detenidos permanecieron allí durante periodos que oscilaron entre minutos y casi dos horas, al menos una vez como medida disciplinaria, informó el OIG.

‘El uso de espacios tan restrictivos es altamente inusual y no coincide con los estándares para un trato humano,’ indicó el informe.

Detenidos en el centro ya habían informado a la BBC que se les negó medicación necesaria y duchas regulares, así como otras medidas de higiene.

Según el informe, los inspectores del OIG encontraron que los inmigrantes detenidos en la instalación tenían que usar duchas infestadas de insectos pequeños y solo les era permitido hacerlo tres veces por semana.

El centro no les proporcionaba suficiente espacio para vivir, ‘creando condiciones apretadas para los detenidos que pasaban la mayor parte de su tiempo en sus unidades de alojamiento,’ según el informe.

Los inmigrantes en el centro también le dijeron al OIG que no tenían acceso a agua potable limpia y no podían limpiar las tazas de plástico de las que bebían.