James Desborough. Ingeniero civil de 40 años convertido en asesino, fue declarado culpable de matar a dos hombres en 2025 y luego de estrangular a su compañero de celda en la cárcel. Sus crímenes. Que incluyeron desmembrar y quemar los cuerpos de Claudio Aquilino y Daniel Coleman y ocultarlos en un bosque de Cornualles, han conmocionado al público y al sistema judicial británico.

Un patrón de violencia

Desborough, que ya cumplía una condena de cadena perpetua por el asesinato en prisión de Steven Kempster, fue declarado culpable por un jurado en el Tribunal de Corona de Winchester de los asesinatos de Aquilino y Coleman en 2025. Ambos hombres eran sin techo y se habían conocido con Desborough en un albergue en Newquay; los fiscales informaron que Aquilino fue visto por última vez con vida el 18 de abril de 2025, y Coleman el 3 de junio de 2025. Sus restos desmembrados fueron encontrados más tarde en un bosque cerca de la cabaña improvisada de Desborough; se descubrieron más de 1.900 fragmentos óseos quemados de Aquilino y partes del cuerpo de Coleman en tumbas superficiales.

Amigos de Desborough lo describieron como un “fanático del control” con un historial de violencia: tenía una condena anterior por lesiones graves y era conocido por su ira ante las desgracias de la vida, incluyendo la falta de empleo y el sin techo. Durante el juicio se reveló que Desborough utilizó las tarjetas bancarias de las víctimas después de sus muertes, pero la policía no cree que los asesinatos hayan sido motivados únicamente por robo.

De la indigencia a la matanza

El descenso de Desborough hacia la violencia parece haber comenzado con una sensación de resentimiento y enojo — Según The Guardian, le dijo a un amigo: “Si voy a ser arrestado, tanto da que me acusen de más”. Esa mentalidad lo llevó a una serie de asesinatos. Aquilino y Coleman. Ambos luchando contra adicciones. Fueron encontrados muertos en un bosque con sus cuerpos en un estado que imposibilitaba determinar la causa exacta de la muerte; la fiscalía argumentó que Desborough mató a ambos poco después de que fueran vistos por última vez con vida.

Antes de su arresto. Se informó que Desborough expresaba fascinación por la serie de crímenes Dexter, que presenta a un técnico forense que lleva una doble vida como asesino en serie. Durante el juicio, un testigo declaró que Desborough le había dicho que “disfrutaba especialmente las escenas de descuartizamiento”; Aunque Desborough negó los cargos de asesinato, admitió haber impedido el entierro legal de los restos de las víctimas.

Consecuencias legales y posible sentencia

Los crímenes de Desborough han dado lugar a una situación legal inusual: ahora está siendo juzgado por dos asesinatos mientras ya cumple una condena de cadena perpetua por otro. El juez Saini, quien dictará la sentencia, ha indicado que el asesino podría recibir una sentencia de prisión perpetua. Este tipo de sentencias se reservan normalmente para los delitos más graves y garantizan que el reo nunca será elegible para liberación.

El asesinato en prisión de Steven Kempster por parte de Desborough ocurrió en septiembre de 2025 y lo llevó a su primera condena en marzo de 2026. El tribunal escuchó que Kempster fue estrangulado por una disputa sobre sus hábitos. Desborough no mostró ninguna emoción visible durante el cierre del juicio, manteniendo una expresión neutral mientras el jurado anunciaba los veredictos.

Con su vida aparentemente en descontrol—sin techo, sin empleo y consumido por la ira—las acciones de Desborough han dejado un rastro de destrucción. Ahora enfrenta la posibilidad de pasar el resto de su vida en prisión, uniendo su nombre a los de notorios asesinos en serie británicos como Rose West.