Pionero en deportes y sociedad

Collins se identificó como gay en una historia publicada en la portada de Sports Illustrated en 2013, convirtiéndose en el primer atleta públicamente gay en las cuatro principales ligas profesionales de deportes en Norteamérica. Jugó 13 temporadas en la NBA con equipos como los New Jersey Nets, Memphis Grizzlies, Minnesota Timberwolves, Atlanta Hawks, Boston Celtics, Washington Wizards y los Brooklyn Nets tras su mudanza desde Nueva Jersey.

Su retiro en 2014 no marcó el fin de su influencia — Continuó trabajando como embajador global de la NBA y se convirtió en un defensor destacado de la inclusión LGBTQ+ en los deportes. Su familia lo describió como alguien que “cambió vidas de formas inesperadas y fue una inspiración para todos quienes lo conocieron y para quienes lo admiraron desde lejos”.

Lucha contra el cáncer cerebral

En noviembre de 2025. Collins reveló a ESPN que había sido diagnosticado con un glioblastoma de etapa 4, una de las formas más mortales de cáncer cerebral, while El tumor se describió como agresivo y ubicado cerca del lóbulo frontal del cerebro, una zona clave para la personalidad. Viajó a Singapur para recibir tratamientos experimentales no aprobados aún en Estados Unidos, lo que le permitió regresar a casa y asistir al All-Star Weekend de la NBA en Los Ángeles y a un partido en su universidad, Stanford.

A pesar del éxito temporal del tratamiento, el cáncer regresó. Collins falleció en paz en su hogar, rodeado de su familia. Su familia agradeció el apoyo recibido y el cuidado proporcionado por su equipo médico. También agradecieron a los fanáticos por el abrumador despliegue de amor y oraciones durante los últimos ocho meses.

Legado y homenajes

Kelley Robinson, presidenta de la Campaña por los Derechos Humanos (HRC), llamó a Collins “una figura original para nuestra comunidad” y dijo: “Hoy realmente perdimos a un gigante”. Collins fue pionero en la visibilidad LGBTQ+ en los deportes, y su valentía para salir del armario mientras aún estaba activo en la NBA marcó un momento significativo en la historia del deporte estadounidense.

Collins también fue una leyenda en Stanford. Lideró a la universidad en porcentaje de tiros anotados en su carrera (.608), un récord que aún permanece. Fue nombrado tercera mejor figura All-American por la Asociación Nacional de Entrenadores de Baloncesto en 2001 y recibió una mención honorífica All-America por la Asociación Prensa Asociada. Fue incluido en el Salón de la Fama de Stanford en 2017 junto con su hermano, Jarron.

Stanford lamenta su partida, describiéndolo como un pionero de la igualdad y un defensor de la inclusión LGBTQ+. Su impacto en y fuera de la cancha será recordado por generaciones venideras.