SAN FRANCISCO — El capitalista de riesgo Vinod Khosla propuso eliminar el impuesto federal sobre la renta para unos 125 millones de estadounidenses de bajos ingresos ante el desplazamiento laboral por inteligencia artificial.
En publicaciones en X el jueves, el cofundador de Sun Microsystems argumentó que esta medida compensaría la caída de la participación del trabajo en la economía por el auge de la IA, según sus mensajes.
Khosla, cuyo fondo Khosla Ventures respalda startups de IA, predijo que la tecnología reemplazará a oncólogos, contadores, radiólogos e ingenieros de redes. Compartió un video que muestra herramientas de IA realizando esas tareas. ‘La porción laboral de la economía (frente al capital) caerá bruscamente’, escribió Khosla. ‘¿Deberíamos eliminar el trato preferencial a las ganancias de capital y equipararlas a la renta ordinaria?’.
En un mensaje posterior, detalló el plan: ‘Podríamos eliminar fácilmente a los 125 millones de contribuyentes de menores ingresos de las declaraciones fiscales y mantener la neutralidad recaudatoria con un impuesto a ganancias de capital igual a la renta ordinaria y algunos ajustes más’, afirmó.
Con unos 160 millones de contribuyentes individuales en EE.UU., la propuesta eximiría al 80% de ellos del impuesto sobre la renta, según los cálculos de Khosla.
Para compensar la pérdida de ingresos, Khosla sugirió acabar con los préstamos sin impuestos contra ganancias de capital no realizadas y eliminar otras exenciones que benefician a inversores.
Él ve la IA como vía hacia la abundancia, con recortes de costos en bienes y servicios que eleven el nivel de vida. Anteriormente respaldó la renta básica universal para quienes pierdan empleos por IA, estimando que hasta el 80% de los puestos podrían desaparecer, postura compartida por el CEO de OpenAI, Sam Altman.
La propuesta de Khosla surge cuando crecen los temores por empleos por IA. Mustafa Suleyman, jefe de IA de Microsoft, advirtió la semana pasada que la mayoría de trabajos de cuello blanco podrían desaparecer en 12 a 18 meses.
Gigantes tecnológicos como Amazon y Meta vincularon despidos masivos recientes directamente a la adopción de IA, aunque estudios indican que muchas firmas aún no ven ganancias de la tecnología.
Críticos tildaron la idea de inviable. Impuestos más altos a ganancias de capital podrían desincentivar inversiones o llevar a millonarios a mover activos al extranjero, argumentaron.
Un economista, bajo anonimato, la calificó de ‘tóxica políticamente’ en Washington, donde debates fiscales suelen estancarse por divisiones partidistas.
Apoyos replicaron que equiparar impuestos a ganancias de capital —actualmente al 20% para ganancias a largo plazo frente al 37% de salarios— frenaría la desigualdad. ‘El capital domina al trabajo más que nunca’, declaró un analista del progresista Economic Policy Institute. ‘Esto realinea el sistema’.
La trayectoria de Khosla en tecnología moldea su visión. Cofundó Sun Microsystems en 1982, pionera en estaciones de trabajo y servidores que impulsaron la era internet. Hoy su firma invierte en IA, tecnología climática y biotecnología.
Su idea de reforma fiscal evoca debates amplios sobre repensar el capitalismo en la era IA, desde pruebas de renta básica universal hasta experimentos europeos con impuestos a robots.
Datos fiscales de EE.UU. respaldan parte del argumento de Khosla. El IRS reportó 153 millones de declaraciones individuales en 2022, con el 80% inferior pagando solo el 12% del total de impuestos sobre la renta.
Funcionarios del Tesoro no han comentado la propuesta. Asesores del Congreso indicaron que cualquier cambio requeriría apoyo bipartidista ante 34 billones de dólares de deuda nacional.
El impacto laboral de la IA ya se nota. Goldman Sachs estimó el año pasado que la IA generativa podría automatizar 300 millones de empleos a tiempo completo en el mundo.
En EE.UU., sectores de cuello blanco sufrirán más, con programadores y asistentes legales probando herramientas IA diariamente. Sin embargo, las ganancias de productividad siguen esquivas para la mayoría de empresas, según investigación de McKinsey.
Khosla no detalló la implementación, como definir los ‘125 millones inferiores’ o fases de cambio. Sus publicaciones generaron miles de reacciones, divididas entre elogios a la audacia y burlas por la viabilidad. Con la IA acelerando, tales propuestas reflejan la urgencia creciente entre líderes tech para anticipar el impacto económico.
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