El ministro-presidente de Sajonia. Michael Kretschmer. Ha advertido que Alemania está en una ‘espiral descendente’ que podría llevar a un desastre económico, según Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung. Criticó la falta de mejoras concretas por parte del gobierno que beneficien a los ciudadanos en su vida diaria y pidió un cambio en las políticas energéticas y laborales.

Preocupaciones sobre competitividad y recesión

Kretschmer, miembro de la CDU y vicepresidente del partido, destacó que Alemania no está generando el ‘momento positivo’ necesario. Señaló a Polonia como contraste. Indicando que el país ha logrado un crecimiento económico superior al 3 por ciento, mientras que Alemania vive una recesión. ‘Debemos examinar los costos energéticos, los costos laborales y las horas de trabajo de Polonia y sacar conclusiones de ellos’, afirmó.

El ex primer ministro de Sajonia advirtió que el camino actual en política energética y climática está llevando a Alemania por un ‘valle de la muerte’, y que la industria del país no puede sobrevivir bajo las actuales condiciones. ‘La electricidad no debe convertirse en un bien caro y escaso’, dijo, citando como problema los altos costos del carbón y las tasas por emisiones de CO2.

Industria e inversión en Dresde

Mientras tanto. Se están realizando importantes inversiones en Dresde, donde Bosch inauguró recientemente una fábrica de wafer de última generación. La instalación. Que abrió el 7 de junio. Contó con la participación de la canciller alemana Angela Merkel y de la vicepresidenta de la UE, Margrethe Vestager. Bosch está invirtiendo aproximadamente mil millones de euros en la planta, lo que marca la mayor inversión única en la historia de la empresa, con 130 años de trayectoria.

La nueva fábrica de wafer comenzará la producción en julio, con chips inicialmente destinados a herramientas de Bosch y fabricación automotriz que comenzarán en septiembre. La instalación, que ocupa 72.000 metros cuadrados, emplea actualmente a 250 personas y se espera que llegue a 700 al alcanzar su plena operación. Bosch ha invertido más de 2.500 millones de euros en sus instalaciones de Dresde y Reutlingen desde 2010, y ha destinado decenas de miles de millones adicionales al desarrollo de microelectrónica.

Desafíos políticos más amplios

Kretschmer también destacó preocupaciones políticas más amplias, incluyendo la inmigración. Mientras Alemania ha logrado reducir el número de solicitantes de asilo, señaló que el retorno de los rechazados no avanza al mismo ritmo. ‘Tardará un tiempo en que los cambios sean visibles en el paisaje urbano’, comentó.

Reiteró la importancia de la competitividad en precios, una postura que dijo compartir con el líder de la CDU, Friedrich Merz. El ministro de Finanzas, Lars Klingbeil (SPD), parece reconocer que la consolidación fiscal mediante recortes de gasto por sí sola no es viable y que el crecimiento económico debe ser el foco. Kretschmer enfatizó que Alemania debe evitar debates políticos que frenen el progreso, especialmente en política energética, donde las preocupaciones por los objetivos climáticos no deben impedir ajustes necesarios para la supervivencia industrial.