Los líderes provinciales de Canadá han respaldado al primer ministro Mark Carney en su crítica a los aranceles del 50% impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump a aproximadamente 20.000 millones de dólares en bienes canadienses, según Al Jazeera. El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, afirmó que no se puede confiar en Trump.

La medida de aranceles de Trump genera rechazo

El presidente Donald Trump anunció la imposición de aranceles del 50% a una amplia gama de productos canadienses, incluyendo madera, acero y aluminio. Sin embargo, esta decisión ha sido rápidamente criticada por los líderes canadienses, quienes argumentan que socava la estabilidad de las relaciones comerciales en América del Norte.

El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, fue uno de los primeros en expresar su preocupación — Dijo: “Simplemente no se puede confiar en Trump”, una afirmación que ha ganado impulso en todo el país. Los comentarios de Eby reflejan el creciente malestar entre los funcionarios canadienses sobre las políticas comerciales impredecibles de la administración estadounidense.

Líderes provinciales respaldan la respuesta federal

Los líderes de las provincias canadienses han mostrado su solidaridad con el primer ministro Mark Carney en su respuesta a la decisión de Trump; El primer ministro de Ontario, Andrea Horwath, y el de Alberta, Jason Kenney, expresaron preocupación por el impacto de los aranceles en sus respectivas provincias.

Horwath destacó que los aranceles podrían perturbar las cadenas de suministro y afectar a las empresas que dependen del comercio transfronterizo; Dijo: “Estos aranceles ponen en peligro la vida de miles de ontarianos que dependen de una relación comercial estable y predecible con Estados Unidos”.

Por otro lado, Kenney advirtió que los aranceles podrían provocar medidas de represalia por parte de Canadá; “Si Estados Unidos quiere jugar este juego, debe estar preparado para una respuesta”, afirmó Kenney. Sus comentarios sugieren que Canadá está considerando sus propias medidas económicas en respuesta a las acciones de Trump.

Las relaciones comerciales bajo escrutinio

Los líderes canadienses han criticado repetidamente la forma en que Trump aborda el comercio internacional, caracterizada por una serie de políticas proteccionistas e impredecibles decisiones sobre aranceles. Carney ha sido claro en su oposición a la postura del presidente estadounidense, pidiendo un regreso a prácticas comerciales justas y abiertas.

A pesar de las tensiones, Carney ha insistido en que Canadá sigue comprometido con encontrar una solución diplomática — “Estamos preparados para dialogar con la administración estadounidense para resolver este asunto”, dijo Carney durante una rueda de prensa en Ottawa.

Con la última medida de Trump, sin embargo, muchos líderes canadienses se han vuelto más escépticos sobre la posibilidad de una resolución rápida; Eby señaló: “Hemos visto una y otra vez que las palabras de Trump no se pueden confiar. Debemos estar preparados para cualquier resultado”.

Mientras la disputa comercial se intensifica, el gobierno canadiense está monitoreando de cerca la situación y preparando planes de contingencia para mitigar el impacto en las empresas y los consumidores. Los aranceles ya han provocado una caída brusca en el volumen de comercio entre los dos países, según datos recientes del Ministerio de Hacienda de Canadá.