BRUSELAS — Los bebés europeos enfrentan un riesgo bajo de exposición a la toxina cereulida en la leche en polvo, según una evaluación conjunta de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y el Centro Europeo para la Prevención de Enfermedades y Control de las mismas.
Las agencias presentaron su evaluación rápida del brote el jueves. Concluyeron que las medidas de control implementadas a principios de este mes han reducido drásticamente las posibilidades de que los bebés se expongan a productos contaminados. "La probabilidad de exposición a productos contaminados ha disminuido y se considera baja", afirmaron las agencias en un comunicado.
Se reportaron casos de problemas gastrointestinales en bebés en siete países europeos. Los funcionarios de salud vincularon las enfermedades a fórmulas contaminadas con cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus. Los bebés de esos países enfermaron tras consumir los productos, lo que llevó a una acción inmediata por parte de los reguladores.
Las retiradas se extendieron por toda la UE a partir de principios de octubre. Los fabricantes retiraron lotes de los estantes tras alertas de contaminación. La respuesta rápida, dijeron las agencias, detuvo eficazmente la propagación. "Las medidas de control a gran escala implementadas en la UE" hicieron la diferencia, señaló su informe.
Incluso con el riesgo reducido de exposición, los efectos potenciales de la cereulida siguen siendo una preocupación. La evaluación calificó el impacto de la toxina como "bajo a moderado". Los bebés más pequeños enfrentan una mayor vulnerabilidad. Los síntomas pueden incluir vómitos y diarrea, aunque la mayoría de los casos se resuelven sin daño a largo plazo.
Los investigadores rastrearon el brote a lotes específicos de producción. Las pruebas confirmaron la presencia de cereulida en muestras de las fórmulas afectadas. No se han reportado muertes, pero las autoridades instaron a los padres a revisar las etiquetas y desechar cualquier producto retirado.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, conocida como EFSA, lidera en cuestiones de riesgos alimentarios. El ECDC se encarga de brotes de enfermedades. Su colaboración aceleró la evaluación. El informe se basa en datos de las agencias de salud nacionales de los siete países que reportaron casos: Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España, Suecia y Reino Unido.
Los reguladores continúan monitoreando. Aconsejaron mantener una vigilancia elevada ante cualquier nuevo caso. La fórmula sigue siendo un pilar de la nutrición infantil. Los funcionarios dijeron que los padres deben consultar a pediatras si los bebés muestran signos de enfermedad.
Este incidente destaca las vulnerabilidades en las cadenas de suministro globales para la alimentación infantil. Anteriores incidentes, como el caso del melamina en la leche china en 2008, llevaron a estándares más estrictos en la UE. Los episodios de cereulida son raros, pero subrayan la necesidad de pruebas rigurosas.
EFSA y ECDC planean informes de seguimiento. Evaluarán tendencias a largo plazo y refinarán las directrices. Por ahora, el allanamiento de responsabilidad sobre el riesgo de exposición brinda alivio a las familias preocupadas.
Comentarios
Aún no hay comentarios
Sé el primero en compartir tu opinión