El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció un incremento del 15% en el principal programa de transferencia de efectivo para familias pobres y vacunas gratuitas para perder peso, según The Guardian. La medida ha generado críticas de sus opositores, quienes argumentan que está diseñada para mejorar las posibilidades de Lula en la elección presidencial inminente.

El contexto electoral genera debate

El 4 de octubre, el mandatario de izquierda enfrentará al senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien ha ganado terreno en las últimas semanas. El aumento en el pago mensual, que subió de unos 98 libras a 113 libras, entrará en vigor el 19 de octubre, justo antes de la probable segunda vuelta electoral del 25 de octubre.

Este incremento beneficiará entre el 15% y el 20% de los votantes en una de las elecciones presidenciales más ajustadas en la mayor nación de América Latina, mientras Lula afirmó que el cambio no es un aumento nuevo, sino un ajuste a la inflación para “proteger el poder adquisitivo de las familias más vulnerables”.

No obstante, los críticos sostienen que el momento del anuncio es políticamente motivado. Flávio Bolsonaro lo calificó como “un acto de desesperación”, señalando que las encuestas mostraban un aumento de su popularidad. La última encuesta publicada el jueves por la noche, sin embargo, mostró que Lula seguía liderando, aunque con un empate técnico.

Contexto histórico del programa

Creado en 2003 durante el primer mandato de Lula, el programa Bolsa Família fue una política emblemática que ayudó a millones de familias a salir de la pobreza durante sus dos primeros períodos. Actualmente, las familias con un ingreso de hasta 32 libras por persona son elegibles, cubriendo a unos 50 millones de personas, o aproximadamente 27 millones con edad para votar.

El programa ha sido un tema de controversia entre los políticos de derecha. Por ejemplo, Jair Bolsonaro enfrentó críticas similares durante su presidencia. En la víspera de las elecciones de 2022, anunció un aumento del 50% en el pago mensual, lo que llevó a la campaña de Lula a presentar una queja ante el tribunal electoral acusando de abuso de poder político y uso electoral de la maquinaria estatal.

Esto generó un debate sobre si Lula está repitiendo la estrategia de Bolsonaro. La periodista Miriam Leitão, en O Globo, señaló que, aunque ambos líderes hicieron ajustes por intereses electorales, el aumento de Lula se limita a la inflación de los últimos cuatro años, un periodo sin ajustes previos. También destacó que el aumento de Bolsonaro tenía un plazo de vigencia que terminaba al concluir el periodo electoral, mientras que el de Lula es permanente.

Análisis de las estrategias electorales

Víctor Escobar, investigador del Laboratorio de Partidos, Elecciones y Política Comparada, coincidió con esta evaluación. Señaló que Lula, al igual que su antecesor, enfrenta críticas por anunciar un paquete de beneficios en vísperas de las elecciones. Estos incluyen la promesa de vacunas gratuitas para perder peso distribuidas a través del sistema público de salud. Sin embargo, argumentó que las medidas de Bolsonaro fueron “incluso más irresponsables desde el punto de vista presupuestario”.

Además de aumentar los beneficios para las familias pobres, Bolsonaro introdujo pagos mensuales temporales de hasta 727 libras para dos grupos que formaban parte de su base de apoyo—taxistas y chóferes de camiones—junto con otros beneficios sociales cuyo impacto proyectado en el presupuesto era tan grande que los críticos los denominaron el “paquete kamikaze”.

Escobar reconoció que el objetivo de Lula también es electoral. No obstante, señaló que siempre que las medidas cumplan con la ley, “es algo completamente esperado cuando se habla de un mandatario que busca la reelección, quien intentará usar los mecanismos legales disponibles para mejorar sus números electorales”.

Algunos expertos en derecho electoral han señalado que un ajuste por inflación no está prohibido en principio. Sin embargo, un candidato de extrema derecha, el influencer Renan Santos, presentó una demanda ante el tribunal electoral pidiendo suspender el aumento hasta que el presidente electo asuma el cargo. Flávio Bolsonaro, a pesar de criticar la medida, no ha seguido el mismo camino, según informes, por temor al impacto que tal acción podría tener entre los votantes que se benefician del programa.