El presidente militar de Madagascar. Michael Randrianirina. Anunció que los nuevos miembros del gabinete deberán pasar pruebas de detector de mentiras para asegurar que no sean corruptos, según The Guardian. Esta decisión sigue al despido del primer ministro y el gabinete el 9 de marzo, un movimiento que dejó a muchos ciudadanos malgaches inciertos sobre el rumbo del país.

Antecedentes del golpe y el descontento público

Randrianirina asumió el poder en un golpe en octubre tras semanas de protestas lideradas por los jóvenes bajo la bandera de ‘Gen Z Madagascar’. Las protestas comenzaron en septiembre de 2023, inicialmente enfocadas en cortes de agua y electricidad, pero pronto evolucionaron hacia una demanda de un completo cambio del sistema político. Según las Naciones Unidas. Al menos 22 personas murieron en los primeros días de las protestas.

Las protestas estaban motivadas por la frustración con el régimen anterior, liderado por el presidente Andry Rajoelina, quien huyó del país el 12 de octubre de 2023 en un avión militar francés. Randrianirina, un coronel de la unidad militar elite Capsat, fue juramentado como presidente interino poco después. Ha prometido celebrar elecciones para finales de 2027, una promesa que los activistas de Gen Z le han estado exigiendo confirmar.

A pesar de su promesa de cambio, los activistas jóvenes han expresado decepción con su elección de funcionarios, muchos de los cuales creen que aún están vinculados al antiguo régimen. Sin embargo, el reciente despido del primer ministro y el gabinete ha intensificado las preocupaciones sobre la efectividad de su liderazgo.

Implementación de pruebas de polígrafo y reacción pública

Randrianirina dijo a los medios locales que el uso de un polígrafo sería central en la evaluación de los nuevos ministros. ‘Hemos decidido usar un polígrafo. Es con este polígrafo que se realizarán las verificaciones de integridad’, dijo. El nuevo gabinete se espera que sea anunciado a principios de la próxima semana, y enfatizó que las pruebas ayudarían a identificar a quienes estén ‘más del 60% limpios’.

‘No buscamos a alguien que esté al 100% limpio, sino más del 60%. Así, Madagascar finalmente podrá desarrollarse’, añadió Randrianirina. Sin embargo, el uso de pruebas de detector de mentiras ha generado escepticismo entre algunos activistas de Gen Z, quienes cuestionan la validez científica del método.

Uno de los gestores de las cuentas de redes sociales de Gen Z Madagascar expresó dudas sobre la efectividad de los polígrafos. ‘Ni siquiera está científicamente probado que funcione’, dijo. ‘Para mí es solo una broma y vergonzosa’. A pesar de esto, reconoció que los ministros anteriores no eran ideales y que aún hay esperanza en las nuevas designaciones.

Contexto de la corrupción y los desafíos económicos

Madagascar es uno de los países más pobres del mundo, con un PIB per cápita de solo 545 dólares en 2024, según datos del Banco Mundial. La isla es rica en recursos naturales, incluyendo vainilla y gemas preciosas, pero estos recursos han sido explotados por funcionarios y empresarios corruptos, según defensores.

El país se ubicó en el puesto 148 de 180 países en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International en 2025. Este bajo ranking destaca los problemas profundamente arraigados de corrupción que han plagado al país durante años. El régimen actual enfrenta presión para cumplir con las promesas de transparencia y reforma, especialmente tras las protestas lideradas por los jóvenes que lo llevaron al poder.

Aunque el uso de pruebas de detector de mentiras es un enfoque novedoso, muchos expertos argumentan que tales medidas por sí solas no pueden abordar los problemas sistémicos de corrupción. ‘Es un paso simbólico, pero no aborda las causas raíz de la corrupción’, dijo un analista. ‘Sin marcos legales más fuertes y supervisión independiente, estas pruebas no tendrán un impacto duradero’.

Mientras el nuevo gabinete se prepara para ser anunciado, la comunidad internacional observa con atención. El éxito del gobierno de Randrianirina dependerá no solo del proceso de verificación, sino también de su capacidad para implementar reformas significativas que aborden las preocupaciones del pueblo malgache.

Las elecciones programadas para finales de 2027 serán una prueba crítica para la nueva administración. Si el gobierno no cumple con sus promesas, podría enfrentar otra ola de protestas, similar a las que llevaron a Randrianirina al poder en primer lugar.