El primer ministro canadiense. Mark Carney. Reprendió al director general de Air Canada, Michael Rousseau, por publicar un mensaje de condolencias en inglés tras un accidente mortal en Nueva York, llamándolo una ‘falta de juicio y una falta de compasión’, según The Guardian. El incidente ha reavivado tensiones sobre los derechos lingüísticos en Quebec, donde el francés es el único idioma oficial.

Impacto en los derechos lingüísticos en Quebec

El accidente ocurrió a finales del domingo cuando un camión de bomberos colisionó con un vuelo de Air Canada Express aterrizando en el aeropuerto de LaGuardia en Nueva York, matando a dos pilotos. Antoine Forest. De Coteau-du-Lac. Quebec, y Mackenzie Gunther, graduado en 2023 de la Seneca Polytechnic en Toronto, fueron entre las víctimas. Al día siguiente. Rousseau lanzó un video de cuatro minutos expresando su dolor, pero casi en su totalidad en inglés, con solo dos palabras en francés: ‘bonjour’ y ‘merci’.

Rousseau, quien no habla francés, ha enfrentado críticas antes — En 2021, prometió aprender el idioma, pero provocó protestas enojadas cuando se dirigió a la cámara de comercio de Montreal en inglés. Air Canada afirmó en un comunicado que Rousseau quería dirigirse a ‘todos los afectados por la tragedia, ya sea directa o indirectamente’, y que grabó el mensaje antes de partir hacia el lugar del accidente. La empresa indicó que ‘no tiene la capacidad de expresarse en francés como lo desearía’.

A pesar de la explicación. Los ministros federales han convocado a Rousseau ante el comité de idiomas oficiales para que ‘se explique’ — Carney enfatizó que Canadá es un país bilingüe con dos idiomas oficiales, y que Air Canada tiene una ‘responsabilidad especial’ para comunicarse en ambos idiomas. Dijo que estaba ‘muy decepcionado’ con el mensaje y que seguirá ‘cuidadosamente sus comentarios ante el comité de idiomas oficiales’.

Protestas públicas y llamados a la renuncia

El Comisionado de Lenguas de Canadá recibe normalmente alrededor de 100 quejas sobre Air Canada cada año. Pero hasta el miércoles por la mañana, el comisionado dijo que la aerolínea recibió casi 800 quejas sobre el video. La ministra de Industria, Mélanie Joly, se unió a la crítica, señalando que muchas de las víctimas y sus familias eran francófonas. Dijo que el asunto se trata de ‘liderazgo moral’.

El primer ministro de Quebec, François Legault, dijo que Rousseau debería renunciar, afirmando que sería ‘desrespetuoso para sus empleados y para sus clientes francófonos’ si aún no habla francés. El líder del Bloque Québécois federal, Yves-François Blanchet, dijo que el consejo de administración de Air Canada debería forzar a Rousseau a salir, añadiendo que ‘debería reconocer el hecho de que no tiene el respeto necesario hacia la sociedad de Quebec’.

La controversia ha generado preocupaciones sobre los derechos lingüísticos en Quebec, donde el francés es el idioma oficial. En los años 50, los jefes de empresas en la provincia solían hablar solo en inglés con sus empleados, negándose a permitir que se hablara francés. Estas dinámicas ayudaron a desencadenar la Revolución Silenciosa, un período de transformación política, social y cultural en Quebec que condujo a la caída de la influencia de la Iglesia Católica y al surgimiento de un movimiento nacionalista.

Contexto histórico y políticas actuales

En los últimos años, el gobierno nacionalista de Quebec ha aprobado leyes para fortalecer las protecciones del francés, ante temores de que el inglés esté superando al francés, especialmente en grandes ciudades. La provincia ha implementado medidas como exigir que las empresas usen francés en carteles y menús, y limitar el uso del inglés en servicios públicos.

El incidente también ha generado comparaciones con controversias pasadas sobre el uso del idioma en instituciones canadienses. En 2019, el gobierno federal enfrentó críticas después de que un nuevo diseño de pasaporte canadiense incluyera el inglés como el idioma principal, a pesar de que el francés es un idioma oficial. Tensiones similares han surgido en el pasado sobre el uso del francés en espacios públicos y servicios.

Hasta ahora, se espera que Rousseau aparezca ante el comité de idiomas oficiales para explicar sus acciones. El resultado de esta audiencia podría influir en si permanece en su cargo. El incidente también ha generado discusiones sobre el papel del idioma en la dirección corporativa y la importancia del bilingüismo en un país multicultural.

Con casi 800 quejas presentadas contra Air Canada, la presión sobre la aerolínea y su liderazgo está aumentando. Se le ha pedido que adopte una postura más firme sobre las políticas de idioma y asegure que todas las comunicaciones estén disponibles en ambos idiomas oficiales. La situación resalta el debate continuo sobre los derechos lingüísticos en Canadá y las responsabilidades de las empresas que operan en un entorno bilingüe.

Las próximas semanas serán centrales mientras Rousseau enfrenta la inspección de funcionarios federales y provinciales. Su respuesta al comité y al consejo de administración determinará si podrá mantener su cargo o si será obligado a renunciar. El incidente también ha planteado preguntas sobre las implicaciones más amplias para la dirección corporativa y la necesidad de políticas más estrictas sobre idiomas en Canadá.