El cohete Space Launch System (SLS) de la NASA y la nave Orion han regresado al punto de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy en Florida, marcando un paso important hacia la misión Artemis II. El cohete de 98 metros de altura realizó un recorrido de cuatro millas desde el Edificio de Integración de Vehículos (VAB), una de las estructuras más grandes del mundo, hasta el lugar de lanzamiento. Este movimiento se produce tras un problema técnico con el sistema de helio del cohete que obligó a la NASA a cancelar el intento de lanzamiento en marzo y regresar la nave para reparaciones.

Desplazamiento lento hacia el punto de lanzamiento

El SLS. Que pesa alrededor de 5.000 toneladas cuando se combina con su plataforma de lanzamiento, fue transportado en el Crawler-Transporter-2, un vehículo gigante de tanque con ruedas de cangrejo construido en 1965. Este vehículo se utilizó originalmente para mover los cohetes Saturn V hacia el punto de lanzamiento durante las misiones Apolo. El viaje tomó hasta 12 horas debido a la velocidad lenta de aproximadamente 1 milla por hora, lo que permitió a los ingenieros monitorear el cohete de cerca y minimizar el estrés en la estructura.

El ritmo deliberado es major para un cohete de esta magnitud; los ingenieros describieron el movimiento como si estuvieran transportando un frágil vaso de porcelana de Ming, asegurando que el sistema de miles de millones de dólares permanezca estable. El desplazamiento lento también permite a los equipos de vuelo detectar y detener cualquier movimiento inesperado, reduciendo el riesgo de daño durante el traslado.

Una vez en el punto de lanzamiento, los ingenieros realizarán varios días de pruebas para confirmar que las reparaciones realizadas en el VAB hayan resuelto el problema del sistema de helio. Reconectarán la torre de lanzamiento al cohete, realizarán pruebas de presión y ensayarán partes del conteo atrás sin combustible; estos pasos son esenciales para verificar que el sistema esté listo para la ventana de lanzamiento planeada en abril.

Artemis II: una nueva era en la exploración lunar

Si todo ocurre según el plan. La misión Artemis II será el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde las misiones Apolo de los años 70. La misión. Que durará unos 10 días. Llevará a los astronautas alrededor del lado lejano de la Luna antes de regresar a la Tierra, y la tripulación incluye tres astronautas estadounidenses—Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch—y el astronauta canadiense Jeremy Hansen.

Los astronautas ya han entrado en cuarentena previa al vuelo y viajarán a Florida más cerca de la fecha del lanzamiento para participar en varios ensayos, incluyendo el vestirse y viajar al punto de lanzamiento. La NASA está apuntando a la primera oportunidad de lanzamiento el 1 de abril a las 18:24 hora del este (23:24 hora del Reino Unido), con ventanas adicionales disponibles el 2, 3, 4, 5 y 6 de abril. Si se pierden estas, la última oportunidad en abril sería el 30 de abril.

La misión Artemis II es un hito importante para el programa lunar de la NASA, abriendo camino para misiones futuras. La misión Artemis III. Programada para 2027. Tiene como objetivo enviar a astronautas a la superficie de la Luna, mientras que Artemis IV, planeada para 2028, se centrará en establecer una presencia humana prolongada en la Luna.

El éxito de la misión es important para alcanzar el objetivo de devolver a los humanos a la Luna, una visión anunciada por el ex presidente Donald Trump en su primer mandato. Sin embargo. El programa ha enfrentado numerosas demoras debido a desafíos técnicos, incluyendo una fuga de hidrógeno líquido que interrumpió un ensayo de vestido húmedo a principios de este año.

Desafíos técnicos y el camino a seguir

El mes pasado. La NASA detectó un problema con el sistema de flujo de helio, esencial para presurizar los tanques de combustible y garantizar el funcionamiento seguro del cohete. Esto llevó a la decisión de regresar la pila Artemis II al VAB para reparaciones. Los ingenieros elevaron plataformas de trabajo alrededor de la etapa superior para acceder a válvulas y tuberías en el circuito de helio, reemplazaron componentes sospechosos y realizaron pruebas para confirmar que el fallo había sido eliminado.

Con las reparaciones necesarias completadas, la NASA ahora se centra en las pruebas finales en el punto de lanzamiento. Si estas pruebas tienen éxito, la misión Artemis II marcará el primer vuelo tripulado del programa. El éxito de esta misión será un paso serio hacia el objetivo más amplio de establecer una presencia humana sostenible en la Luna.

Los ingenieros de la NASA son optimistas sobre las pruebas próximas y la posibilidad de un lanzamiento exitoso a principios de abril. La agencia ha subrayado la importancia de asegurar que cada sistema funcione perfectamente antes de comprometerse con el lanzamiento, considerando la complejidad y la escala de la misión.

El programa Artemis representa una inversión significativa en la exploración espacial, con el SLS y la nave Orion costando miles de millones de dólares para su desarrollo. La misión no solo es un desafío tecnológico, sino también un paso simbólico hacia la colaboración internacional en la exploración espacial.