El emotivo festejo de Lionel Messi tras anotar un triplete en el debut de Argentina en el Mundial 2026 se vinculó con la hospitalización de su padre, según medios argentinos. Jorge Messi, padre del futbolista, se encuentra en condiciones graves en Argentina, lo que generó preocupación entre familiares y fanáticos. Eduardo Feinmann, periodista argentino destacado, reveló en Radio Mitre que el padre de Messi lucha contra una “grave situación de salud”.

Mostró emoción y tensiones familiares

Messi, de 38 años, lloró en la cancha tras anotar un gol ante Argelia, un gesto inusual para un jugador conocido por su compostura. Sus lágrimas, inicialmente interpretadas como una reacción emocional por su actuación histórica, se atribuyeron posteriormente a la situación familiar. “Es algo delicado”, dijo una fuente, según informes. Messi ha sido descrito como “bajo una enorme tensión” debido a los acontecimientos, mientras equilibra su rol de capitán de Argentina con la preocupación por su padre enfermo.

Argentina gana adeptos en Bangladesh

Mientras tanto, en Bangladesh, el viaje de Argentina en el Mundial ha captado la imaginación de millones. El país sureño, con unos 177 millones de habitantes, ahora tiene más seguidores de Argentina que el propio país, según estimaciones. El comentarista deportivo y escritor Rajib Hasan le dijo a EL PAÍS que alrededor de 120 millones de fanáticos del fútbol en Bangladesh apoyan a Argentina, con más del 60%—o 72 millones de personas—respaldando al equipo durante el ciclo del Mundial. Esto significaría que más de 26 millones de personas más apoyan a Argentina que las que viven en Argentina.

Mohammad Shibly, un hincha de 32 años en Dhaka, dijo: “Desde la primera vez que vi fútbol, Argentina se convirtió en mi equipo favorito, y lo apoyo por Lionel Messi.” Shibly ha seguido al equipo desde los días de Messi en Barcelona, un sentimiento compartido por muchos en el país. Messi, tras su triplete ante Argelia, dijo: “Es una fuente de orgullo, pero es solo una estadística. No va a cambiar nada para mí. He ganado todo a nivel de clubes e internacional, y lo que venga ahora es un plus”.

Pochettino enfrenta desafíos en EE.UU.

En el otro extremo del escenario del Mundial, el entrenador de la selección estadounidense, Mauricio Pochettino, maneja un entorno complejo de expectativas y presiones políticas. Pochettino, quien anteriormente entrenó en Inglaterra y Francia, asumió un equipo que enfrenta tanto el desafío de ganar un torneo histórico como las expectativas de una nación profundamente involucrada en su éxito. Cuando Donald Trump le preguntó si EE.UU. podría ganar, Pochettino respondió con confianza: “Por supuesto, señor presidente”.

Explicó que esa confianza es necesaria, señalando: “Si fuera presidente y el entrenador no respondiera con un rotundo sí, lo despediría”. Pochettino enfatizó la necesidad de convertir la presión en energía, especialmente dado el camino históricamente difícil que enfrenta EE.UU. en el torneo. También abordó preocupaciones sobre el creciente auge del fútbol en EE.UU. y su posible impacto en los deportes tradicionales: “Creo que hay espacio para todos. EE.UU. tiene casi 350 millones de habitantes. Y hay 80 millones de latinos que tienen el fútbol en su ADN”.

Con Messi generando titulares en la cancha y preocupaciones familiares fuera de ella, y con Pochettino guiando al equipo estadounidense a través de un entorno político y deportivo complejo, el Mundial 2026 se ha convertido en más que un evento de fútbol: es un escenario global para historias de familia, pasión y orgullo nacional.