El Ministerio de Relaciones Exteriores de Paquistán entregó una nota diplomática formal al subdirector de la misión afgana en Islamabad. La protesta se produjo tras el ataque suicida del lunes en el distrito de Bajaur. Once soldados paquistaníes murieron junto con una niña en la explosión.
El ministerio emitió un comunicado acusando a insurgentes que operan desde el territorio afgano de haber llevado a cabo el ataque. ‘Paquistán se reserva el derecho de responder y eliminar a quienes estén detrás del ataque, en cualquier lugar donde se encuentren, para proteger a sus soldados, civiles y fronteras’, afirmó el comunicado. Afganistán no ha comentado públicamente la llamada.
Las tensiones aumentaron tras los enfrentamientos en la frontera en octubre de 2025, que dejaron decenas de soldados, civiles y supuestos insurgentes muertos de ambos lados. El incidente subraya la fricción persistente entre los dos países. Esos enfrentamientos ocurrieron días después de las explosiones en Kabul el 9 de octubre, que los funcionarios afganos atribuyeron a Paquistán.
Un cese de fuego mediado por Qatar ha estado vigente desde entonces. Sin embargo, las conversaciones posteriores en Estambul no produjeron un acuerdo duradero. Las relaciones entre Islamabad y Kabul permanecen tensas, con acusaciones mutuas.
Paquistán enfrenta una ola de violencia insurgente en los últimos años. Los funcionarios atribuyen la mayoría de los ataques al Tehrik-e-Taliban Pakistan, o TTP. El TTP opera de forma independiente del gobierno talibán afgano, que tomó el poder en 2021. Aun así, los grupos mantienen estrechos lazos.
Islamabad afirma repetidamente que el TTP tiene un refugio seguro en Afganistán. Tanto los insurgentes como Kabul rechazan la acusación. El ataque más reciente en Bajaur destaca el desafío. Esa región volátil bordea la frontera con Afganistán, donde la actividad insurgente transfronteriza sigue siendo común.
Las fuerzas paquistaníes han intensificado las operaciones contra los bastiones del TTP. Sin embargo, los ataques persisten. Solo en Bajaur, los insurgentes han lanzado varios ataques este año, según informes militares. El ataque suicida fue contra una columna militar, según dijeron los funcionarios.
La medida del Ministerio de Relaciones Exteriores señala la frustración de Islamabad ante la negativa de Kabul de actuar contra las bases del TTP. Paquistán ha planteado el tema en múltiples canales diplomáticos. Los funcionarios afganos responden que no pueden controlar cada facción insurgente en su terreno accidentado.
Las dinámicas regionales añaden capas al desacuerdo. China, un aliado clave de Paquistán, ha impulsado la estabilidad en la frontera para proteger sus inversiones. La retirada de Estados Unidos de Afganistán en 2021 cambió los equilibrios de poder, fortaleciendo grupos como el TTP. Islamabad ve al gobierno talibán afgano como reacio o incapaz de contener a sus aliados.
Hasta ahora, la protesta diplomática marca una respuesta calculada. Paquistán se abstuvo de tomar medidas militares en la frontera. Sin embargo, la advertencia del ministerio deja espacio para la represalia si los ataques continúan.
Los residentes locales de Bajaur lamentaron a las víctimas el martes. La niña muerta en la explosión fue identificada como una pasajera civil. Las funerales de los soldados atraeron multitudes en ciudades cercanas. Las fuerzas de seguridad cerraron el lugar del atentado para investigar.
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