El primer ministro húngaro Viktor Orbán ha elegido enfrentarse a la Unión Europea y al presidente ucraniano Volodímir Zelenski como una estrategia para fortalecer su campaña de reelección, según reportes de Politico. Con Orbán actualmente rezagado aproximadamente ocho puntos porcentuales respecto a su principal rival, Péter Magyar, en encuestas de opinión, el primer ministro está aprovechando las tensiones internacionales para presentar a su oponente como un candidato proeuropeo y proucraniano.

Bloqueo del préstamo a Ucrania como estrategia política

El gobierno de Orbán ha tomado una medida controvertida al bloquear un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania hasta que Kiev reanude el suministro de petróleo ruso a través de la tubería Druzhba. Esta decisión ocurre en un momento crítico, con las elecciones parlamentarias húngaras en abril, y Orbán busca presentar a Magyar como un traidor a los intereses húngaros al alinearse con Bruselas y Zelenski.

La medida ha generado duras críticas tanto de la UE como de Ucrania. La UE está especialmente preocupada por las implicaciones geopolíticas de prolongar el congelamiento del préstamo, ya que Kiev necesita urgentemente esos fondos para estabilizar su economía y continuar la lucha contra Rusia. Seis semanas de incertidumbre antes de la elección húngara podrían agravar aún más las ya tensas relaciones entre Budapest y Bruselas.

El dilema de Magyar: proeuropeo o nacionalista?

Péter Magyar, líder del partido Tisza, se ha presentado como un reformista, criticando los 15 años de gobierno de Orbán por corrupción, favoritismo y abuso de poder. Sin embargo, su postura sobre temas europeos y ucranianos ha generado ambigüedad, dificultando que tanto la UE como Kiev lo respalden plenamente.

Magyar se ha opuesto a acelerar la adhesión de Ucrania a la UE, una postura que ha dejado a los diplomáticos europeos inciertos sobre sus futuras políticas. En una entrevista de 2024 con Politico, Magyar afirmó que Tisza es un partido proeuropeo, pero que está consciente de las fallas del bloque. También expresó escepticismo sobre la idea de un ‘superestado’ europeo y dijo que no tiene aliados cercanos en el Parlamento Europeo.

La postura de Magyar sobre Ucrania ha sido igualmente cautelosa. Se reporta que utilizó una reciente conversación con el primer ministro polaco Donald Tusk para reafirmar su oposición a la adhesión acelerada de Ucrania a la UE, a pesar del daño causado por la guerra. Esto ha dejado a Kiev y Bruselas preguntándose si Magyar sería más cooperativo que Orbán si ganara las elecciones.

Ataques económicos y políticos de Orbán

Orbán acusa a Magyar de generar caos, escasez de combustible y aumento de los precios de la gasolina mediante políticas económicas defectuosas. En una publicación en Facebook, afirmó que el partido Tisza, junto con Bruselas y Kiev, busca instalar un gobierno proucraniano en lugar del parlamento nacional húngaro. Orbán también sostiene que solo su partido Fidesz puede brindar estabilidad y seguridad a los húngaros antes de la elección de abril.

Magyar ha respondido señalando los altos precios del combustible en Hungría en comparación con países vecinos como Polonia, la República Checa y Bulgaria. Acusó a Orbán de no gobernar eficazmente y de imponer a la nación algunos de los impuestos más altos de Europa. ‘Orbán no gobierna eficazmente y no muestra interés en la situación cada vez más crítica de los ciudadanos y empresas húngaras’, dijo Magyar en un comunicado público.

La UE está observando atentamente cuánto tiempo continuará Orbán desafiando a Bruselas, ya que el líder húngaro es visto como uno de los aliados más cercanos del Kremlin en Europa. Mientras tanto, algunos en Bruselas esperan una victoria de Magyar, ya que podría aliviar el actual impasse con Budapest sobre Ucrania y otras políticas de la UE.

No obstante, la incertidumbre sobre las políticas de Magyar ha dejado a la UE y a Ucrania en un estado de optimismo cauteloso. Un miembro liberal del Parlamento Europeo señaló que ‘hay una sensación de que todo es mejor que Orbán’, pero añadió que aún no está claro qué representa realmente el partido de Magyar ni cuáles son sus planes a largo plazo.

A medida que se acercan las elecciones de abril, el resultado podría transformar significativamente las relaciones de Hungría con la UE y Ucrania. Mientras Kiev y Bruselas esperan un enfoque menos confrontacional de un eventual gobierno de Magyar, la verdadera prueba llegará después de la elección, cuando se verá claramente si Magyar puede resistir las mismas tentaciones de poder que han definido la presidencia de Orbán.