Los dos pilotos de Air Canada fallecidos en el accidente en el aeropuerto de LaGuardia han sido identificados como Antoine Forest y Mackenzie Gunther, según informó BBC News. El incidente ocurrió a las 23:40 hora local del domingo, cuando un avión colisionó con un camión de bomberos en la pista del aeropuerto. El accidente dejó 41 heridos y obligó a cerrar el aeropuerto de Nueva York hasta el mediodía del lunes.

Antecedentes personales y trayectorias tempranas

Antoine Forest tenía 30 años y era de Quebec, según medios locales. Aprendió a pilotar aviones de bush en Saguenay en 2018 antes de ser contratado por Air Canada en diciembre de 2022. Su tía abuela, Jeannette Gagnier, le dijo al Toronto Star que él y su hermano pasaban los veranos con ella mientras practicaba inglés para convertirse en piloto. ‘Es un día muy triste para mí… siempre tomaba cursos y volaba. Nunca dejó de hacerlo… voló su primer avión cuando tenía 16 años’, dijo.

Mackenzie Gunther, quien se graduó de Seneca Polytechnic en Toronto en 2023, también fue una de las víctimas. Seneca anunció que las banderas en el campus se bajarían a la mitad el martes en su honor. La universidad emitió un comunicado diciendo: ‘Seneca envía nuestras más profundas condolencias a la familia y amigos de Mr. Gunther, así como a sus ex compañeros de trabajo y profesores. Será profundamente extrañado.’

Testimonio de un sobreviviente y escape milagroso

Una de las pocas sobrevivientes del accidente fue la asistente de vuelo de Air Canada Solange Tremblay, de Quebec. Fue expulsada del avión y fue encontrada con vida atada a su asiento más de 100 metros (300 pies) del avión, sufriendo múltiples fracturas. Su hija, Sarah Lépine, le dijo a la cadena local TVA Nouvelles el lunes que estaba sentada detrás de los pilotos cuando el avión aterrizó. ‘Es un milagro completo’, dijo Lépine. ‘Tenía un ángel guardián velando por ella. Podría haber sido mucho peor.’

Lépine describió el momento en detalle, explicando que su madre estaba detrás de los pilotos y fue lanzada del avión. Fue encontrada con vida por los equipos de emergencia después del accidente, lo que sorprendió a quienes escucharon la historia. La supervivencia de Tremblay ha sido descrita como un ‘milagro’ por su familia y amigos.

Fallas en el control del tráfico aéreo y sistemas

Los investigadores han revelado detalles de los últimos tres minutos de grabaciones de voz del cockpit y las comunicaciones con la torre. La presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, Jennifer Homendy, dijo que la investigación continúa y incluirá entrevistas con los dos controladores de tráfico aéreo de guardia el domingo noche. Señaló que un sistema de radar terrestre que podría haber proporcionado una alerta antes de la colisión no lo hizo, y el camión de bomberos carecía de un transponder que habría ayudado al radar a detectarlo.

Homendy calificó el sistema de control del tráfico aéreo de Estados Unidos de ‘antiguo’ y en necesidad de actualización. Instó a no asignar culpas y enfatizó la necesidad de que los controladores de tráfico aéreo tengan ‘toda la información y las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo’. ‘Se debe tener información sobre los movimientos en tierra, ya sea de aviones o vehículos… esto es el año 2026’, dijo.

Homendy también destacó preocupaciones a largo plazo planteadas por los controladores de tráfico aéreo sobre la falta de personal y la alta carga de trabajo en la torre. ‘Cuando algo sale mal, muchas cosas han salido mal’, dijo, subrayando los desafíos sistémicos que enfrenta el control del tráfico aéreo en Estados Unidos.

Los dos oficiales dentro del camión de bomberos que colisionó con el avión también fueron llevados al hospital con heridas. Un controlador de tráfico aéreo fue escuchado diciendo: ‘Camión Uno, detente, detente, detente!’ segundos antes del accidente. El cronograma de eventos sigue bajo investigación, con funcionarios trabajando para determinar si los operadores del camión de bomberos escucharon las órdenes de detenerse.

Impacto en la aviación y la seguridad pública

El accidente ha planteado preguntas significativas sobre la seguridad en la aviación y la efectividad de los sistemas actuales de control del tráfico aéreo. El administrador de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bran Bedford, expresó su dolor, diciendo: ‘Estos eran dos jóvenes al inicio de su carrera, así que es una tragedia absoluta que estemos aquí con su pérdida.’

Con la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte investigando el accidente, el enfoque se ha centrado en comprender los factores técnicos y procedimentales que contribuyeron a la colisión. El incidente también ha generado nuevas llamadas a modernizar el sistema de control del tráfico aéreo de Estados Unidos.

Para las familias de las víctimas, el accidente ha sido una pérdida devastadora. Los pilotos estaban al inicio de sus carreras, y sus vidas fueron truncadas en un accidente trágico. La comunidad se ha unido para lamentar su pérdida, con tributos y conmemoraciones planeadas en su honor.

¿Qué sigue?

Se espera que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte divulgue hallazgos adicionales en las próximas semanas. La investigación incluirá entrevistas con controladores de tráfico aéreo y el análisis del sistema de radar terrestre. La FAA también ha lanzado una revisión interna del incidente.

Con el aeropuerto cerrado durante más de 24 horas, el impacto en el transporte aéreo ha sido significativo. El accidente también ha generado preocupaciones sobre la seguridad de las operaciones en tierra en aeropuertos principales. Los funcionarios se espera que proporcionen actualizaciones sobre el estado de la investigación y cualquier cambio en los procedimientos de control del tráfico aéreo tras el incidente.

El accidente sirve como un recordatorio contundente de los riesgos involucrados en la aviación y la necesidad de continuar mejorando la seguridad y la tecnología. Mientras continúa la investigación, el enfoque se mantiene en comprender el alcance completo del incidente y prevenir tragedias futuras.