El cameraman pionero Doug Allan falleció a los 74 años mientras realizaba una caminata en Nepal, según su compañía de gestión. Allan, más conocido por su trabajo en series de la BBC como The Blue Planet y Planet Earth, fue descrito por su gestión como ‘un verdadero pionero del cine documental de vida silvestre’.

Legado del cine documental de vida silvestre

Allan fue el principal camarógrafo de varias series de la BBC, incluyendo The Blue Planet, Blue Planet II, Planet Earth y Frozen Planet, y pasó gran parte de su carrera trabajando junto a Sir David Attenborough, según su compañía de gestión. Su trabajo le valió ocho premios Emmy y un OBE por sus servicios al medio audiovisual y la conciencia ambiental en 2024.

En un comunicado, Jo Sarsby Management dijo que falleció ‘sumergido en la naturaleza y rodeado de amigos’. Añadieron que capturó ‘algunas de las imágenes más asombrosas e íntimas’ del mundo natural, dejando atrás un legado visual que pocos podrían igualar.

La compañía de gestión de Allan también dijo que su trabajo acercó a los espectadores a las maravillas de nuestro planeta, inspirando asombro, comprensión y un profundo respeto por el planeta. Lo describieron como ‘un verdadero caballero’ y dijeron que sería ‘profundamente echado de menos’ por su familia, amigos, colegas del sector del cine documental de vida silvestre y por muchas personas en todo el mundo que admiraban su trabajo.

Vida temprana y comienzos de su carrera

Nacido en 1951 en Dunfermline, Fife, Allan desarrolló un interés en el buceo y el snorkel después de ver la película de Jacques Cousteau, The Silent World, un documental de 1956 que fue uno de los primeros en utilizar grabaciones submarinas, según la BBC.

Después de graduarse con un título en biología marina de la Universidad de Stirling, tomó varios trabajos de buceo. Su gran oportunidad llegó cuando fue contratado como buceador de investigación con el British Antarctic Survey, estacionado en la isla de Signy en las islas del Sur de Orkney. Posteriormente fue galardonado con la Medalla Polar, un honor que ganó dos veces por su trabajo.

En 1981, un encuentro casual con Attenborough llevó a Allan a trabajar en la serie documental Living Planet, parte de la cual se filmó en la Antártida; comenzó a especializarse en filmar en algunos de los entornos más extremos del planeta.

Encuentros cercanos y defensa del medio ambiente

La carrera de Allan estuvo marcada por encuentros notables y a veces peligrosos con la vida silvestre; en un momento, describió una situación en la que pensó que había alguien con una fregona limpiando el exterior de la ventana. Se volvió y encontró la nariz mojada de un oso rozando la ventana; en otro encuentro cercano, mientras filmaba bajo el agua, un lobo marino hambriento lo confundió con un foca y tomó su piernas. Allan lo asustó alejándolo golpeándolo en la cabeza con su cámara.

Tarde en su carrera, Allan se convirtió en un defensor de cuestiones ambientales y, a principios de este año, instó al gobierno escocés a apoyar una ley de ‘ecocidio’ diseñada para penalizar a las empresas que causaran daño grave o amplio al medio ambiente natural.

Allan ganó ocho premios Emmy, cinco BAFTA y fue nombrado miembro honorario de la Sociedad Real de Fotografía durante toda su carrera; BAFTA Escocia le otorgó el premio de Contribución Destacada al Arte en 2017 en reconocimiento a su trabajo.

El legado de Allan en el cine documental de vida silvestre es vasto, y su influencia se sentirá durante generaciones; fue un verdadero pionero cuyo trabajo llevó el mundo natural a las casas de millones, inspirando una conexión más profunda con el planeta.