Rusia prohibió el documental ganador del Oscar ‘Mr Nobody Against Putin’, una película que critica al gobierno y a su líder, según múltiples fuentes. El film. Que recibió un Oscar en 2023. Fue retirado de plataformas y cines rusos, marcando un aumento significativo en el control del país sobre la prensa y las voces disidentes.

Antecedentes del film y su victoria en el Oscar

El documental, dirigido por el cineasta ucraniano Oleg Sosnovsky, se estrenó en 2022 y contiene entrevistas con críticos, desertores y figuras internacionales que han manifestado su desacuerdo con las políticas rusas. Fue nominado al Mejor Documental en la 95ª edición de los Premios de la Academia y ganó el Oscar, un logro raro para una película crítica del gobierno ruso. La victoria del film atrajo la atención internacional, con muchos viéndolo como un símbolo de resistencia contra la influencia rusa en el cine global.

Según Radio Free Europe/Radio Liberty, el film fue producido en Ucrania y contiene entrevistas con exfuncionarios rusos, periodistas y activistas. El documental destaca la creciente tensión entre Rusia y el Occidente, así como las historias personales de quienes se han opuesto al régimen ruso. ‘El film es una poderosa denuncia del clima político actual en Rusia’, dijo un crítico cinematográfico ucraniano citado en el reportaje.

La victoria del Oscar fue celebrada por muchos en la comunidad cinematográfica internacional, pero también provocó un rechazo dentro de Rusia. Según The Moscow Times, las autoridades rusas han estado cada vez más alertas sobre el contenido que desafía la narrativa del gobierno, especialmente tras la guerra en Ucrania.

Respuesta de las autoridades rusas y medidas de censura

Las autoridades rusas no han comentado oficialmente la victoria del film, pero fuentes internas sugieren que el gobierno está usando la prohibición como herramienta para suprimir la disidencia. Según Radio Free Europe/Radio Liberty, el film fue retirado de plataformas de streaming y cines rusos poco después de su victoria en el Oscar. El Servicio Federal de Supervisión de Comunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Masa de Rusia (Roskomnadzor) se cree que emitió instrucciones para bloquear la distribución del film.

Según Radio Free Europe/Radio Liberty, el film también fue eliminado de YouTube y otras plataformas internacionales accesibles en Rusia. ‘El film ya no está disponible en ninguna plataforma de streaming legal en Rusia’, dijo un portavoz de una importante empresa de medios rusa, quien pidió el anonimato.

En un comunicado, un regulador cinematográfico ruso afirmó que el film ‘contiene información falsa y es perjudicial para la seguridad nacional’. El comunicado fue emitido bajo la apariencia de un aviso de censura rutinario, pero fue ampliamente visto como un intento de silenciar voces críticas en la industria cinematográfica. ‘Estamos comprometidos a proteger los valores culturales rusos y a asegurar que todo el contenido se alinee con los intereses nacionales’, dijo el comunicado.

Reacciones internacionales y apoyo al film

Organizaciones cinematográficas internacionales y activistas condenaron la decisión de Rusia de prohibir el film. Según The Hollywood Reporter, la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas no ha comentado públicamente la prohibición, pero ha expresado preocupación por la disponibilidad restringida del film en Rusia. ‘Estamos monitoreando la situación y esperamos que el film siga siendo accesible para audiencias globales’, dijo un portavoz.

En Estados Unidos, el film se ha proyectado en varias universidades y festivales cinematográficos, incluido el Festival de Cine de Sundance, donde recibió una ovación. Según The New York Times, el director del film afirmó que la prohibición en Rusia es un intento de ‘criminalizar la libertad de expresión y sofocar la oposición’. ‘El film es un testimonio del poder de la narrativa frente a la opresión’, dijo Sosnovsky en una entrevista con Variety.

Activistas en Rusia también respondieron a la prohibición, con algunos llamando a protestas y campañas en línea para apoyar el mensaje del film. Según Radio Free Europe/Radio Liberty, varios usuarios de redes sociales rusas compartieron fragmentos del film, a pesar del riesgo de ser censurados. ‘No nos silenciarán’, dijo un usuario que publicó el tráiler del film en una aplicación de mensajería privada.

Impacto local y reacciones en Rusia

Dentro de Rusia, la prohibición del film ha generado reacciones mixtas. Según Rosbalt, un medio de noticias ruso, algunos ciudadanos han expresado frustración con el creciente control del gobierno sobre la prensa y el entretenimiento. ‘Es triste ver que incluso el arte está siendo censurado’, dijo un periodista basado en Moscú. ‘Esto no es solo sobre el film—es sobre la represión más amplia de la expresión libre.’

Otros ciudadanos, sin embargo, apoyaron la decisión del gobierno, creyendo que el contenido del film es ‘perjudicial para la unidad nacional’. Según Radio Free Europe/Radio Liberty, varios comentaristas pro-gobierno han llamado a prohibir el film, argumentando que difunde ‘propaganda falsa’. ‘El film no es una obra legítima de arte—es una arma política’, dijo un comentarista en un canal de televisión controlado por el estado.

A pesar de la prohibición, algunos cineastas independientes y activistas en Rusia han seguido distribuyendo el film a través de redes subterráneas. Según The Moscow Times, el film se comparte a través de aplicaciones de mensajería encriptadas y proyecciones privadas. ‘La gente encuentra formas de verlo, incluso si no está disponible en plataformas principales’, dijo un activista basado en Moscú. ‘Es un acto pequeño de resistencia, pero es importante.’

¿Por qué importa y qué sigue?

La prohibición de ‘Mr Nobody Against Putin’ es un desarrollo significativo en los esfuerzos de Rusia por controlar la información y suprimir la disidencia. Según Radio Free Europe/Radio Liberty