El presidente de Estados Unidos. Donald Trump. Anunció que las hostilidades con Irán han ‘terminado’, según cartas enviadas al Congreso el viernes 1 de mayo, a medida que se acercaba el plazo de 60 días establecido por la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. El conflicto. Que comenzó el 28 de febrero de 2026, ha generado preguntas sobre la autoridad constitucional del Congreso para declarar la guerra y el poder ejecutivo para iniciar acciones militares.

Poderes de guerra y autoridad del Congreso

La Resolución de Poderes de Guerra. Aprobada en 1973. Exige que el presidente notifique al Congreso dentro de las 48 horas de tomar una acción militar y que termine las hostilidades dentro de los 60 días, salvo que el Congreso apruebe una prórroga. El reloj de los 60 días comenzó el 2 de marzo, cuando Trump notificó por primera vez a los legisladores sobre el conflicto; Con el plazo ya superado, la Casa Blanca enfrenta presión para obtener la aprobación legislativa o enfrentar posibles desafíos legales y constitucionales.

Trump escribió en cartas casi idénticas al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y al senador republicano Chuck Grassley que ‘no ha habido un intercambio de fuego entre las fuerzas estadounidenses e Irán desde el 7 de abril de 2026’, lo que indica un cese de facto de la participación militar directa. Sin embargo, el gobierno ha mantenido un bloqueo naval de los puertos iraníes en el Estrecho de Ormuz, una medida que argumenta es necesaria para contrarrestar ‘la amenaza que representa Irán’.

Tensiones crecientes y bajas

Durante el conflicto, al menos tres soldados estadounidenses murieron en Kuwait, las primeras bajas estadounidenses en la guerra con Irán. Según informes, al menos nueve personas murieron en Israel y al menos cuatro en los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Baréin y Omán. El sábado, la operación militar conjunta entre EE.UU. e Israel logró matar al líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei. Trump también ha llamado a que el pueblo iraní tome el control de su gobierno.

El Comando Central de EE.UU. informó que el domingo, Estados Unidos lanzó una serie de ataques contra el programa de misiles balísticos de Irán y su marina. Bombarderos de combate armados con bombas de 2.000 libras atacaron instalaciones ‘reforzadas’ de misiles balísticos de Irán, destruyendo la sede del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y hundiendo al menos un buque de guerra.

Mercados energéticos y diplomacia

Los mercados energéticos reaccionaron a las tensiones continuas, con un aumento del 2,81 % en el crudo WTI de mayo y un alza del 2,98 % en la gasolina RBOB de mayo. El Estrecho de Ormuz, un punto crítico global para la energía, sigue cerrado para embarcaciones vinculadas a Irán bajo un bloqueo estadounidense. Aproximadamente el 20 % del petróleo y del gas natural licuado mundial pasa por el estrecho. El ejército estadounidense está preparándose, según informes, para abordar y apresar embarcaciones comerciales en aguas internacionales para presionar a Irán a reabrir el estrecho.

Irán ha logrado exportar crudo durante el conflicto, exportando alrededor de 1,7 millones de barriles diarios en marzo. Sin embargo, los productores del Golfo Pérsico han tenido que reducir su producción en aproximadamente un 6 % debido al cierre del estrecho, ya que las instalaciones de almacenamiento local alcanzan su capacidad máxima.

Trump reiteró en un mitin en The Villages, Florida, que los precios del petróleo ‘bajarán en picado’ cuando termine la guerra. Mientras tanto, la República Islámica propuso un nuevo plan de paz, pero Trump dijo que no estaba ‘satisfecho’ con la oferta. El gobierno también amplió su plazo para la reapertura del Estrecho de Ormuz al 6 de abril de 2026, mientras que Irán rechazó una propuesta de 15 puntos de EE.UU. como ‘unilateral e injusta’, aunque dejó la puerta abierta para posibles ajustes.

Analicistas sugieren que Estados Unidos está empleando una estrategia de dos frentes: continuar con la presión militar mientras mantiene contactos diplomáticos. Sin embargo, este enfoque ha generado escepticismo en Teherán, donde los funcionarios lo interpretan como una forma de guerra psicológica o un juego de asignación de culpas.

Con el cese al fuego previsto para expirar al finalizar el miércoles, Trump afirmó que es ‘muy poco probable’ que lo prolongue. Estados Unidos también está considerando enviar 10.000 tropas adicionales a la región. Esta escalada militar, combinada con esfuerzos diplomáticos estancados, sugiere que el conflicto está lejos de terminar, a pesar de las afirmaciones del gobierno sobre su finalización.