Bélgica y Francia secuestraron el buque petrolero ruso Ethera en el Mar del Norte, una acción que refleja el creciente presion internacional contra Rusia por su guerra en Ucrania. El buque, sancionado desde 2022 por Estados Unidos, Unión Europea y Reino Unido, fue escoltado hasta el puerto de Zeebrugge, Bélgica, tras ser interceptado el domingo con la ayuda de helicópteros de la marina francesa.

El Ethera forma parte de una red de buques conocida como la ‘flota fantasma’ de Rusia, utilizada para evadir sanciones occidentales y mantener el flujo de petróleo crudo ruso. Según el ministro belga de Defensa, Theo Francken, el buque operaba con ‘bandera falsa y documentos falsos’, lo que le permitía evitar la detección y continuar sus operaciones.

‘Sin su flota fantasma, Putin no puede llevar a cabo su guerra contra los inocentes ciudadanos ucranianos. Por eso, eliminamos estos buques, uno por uno, hasta que su guerra de agresión se detenga’, afirmó Francken en un comunicado. El Ethera había sido sancionado desde 2022, cuando las naciones occidentales impusieron medidas económicas amplias a Rusia en respuesta a su invasión de Ucrania.

La captura del Ethera es la última de una serie de esfuerzos coordinados por naciones occidentales para interrumpir la capacidad de Rusia de financiar sus operaciones militares en Ucrania. La operación contó con la ayuda de la marina francesa, y el presidente francés, Emmanuel Macron, calificó la acción como ‘un golpe importante’ contra la flota fantasma de Rusia.

‘Los europeos están decididos a cortar las fuentes de financiación de la guerra de agresión de Rusia en Ucrania mediante el cumplimiento de sanciones’, afirmó Macron en un comunicado. La operación destaca el creciente colaboación entre naciones europeas para aplicar sanciones y rastrear envíos ilegales de petróleo.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, elogió a Bélgica y Francia por su ‘decisión decisiva’ de interceptar el buque. ‘Rusia opera como una organización mafiosa, y la respuesta debe ajustarse a esa realidad’, dijo Zelensky en un comunicado, enfatizando la necesidad de mantener la presión internacional sobre Rusia.

La flota fantasma ha sido una vía crítica para las exportaciones de petróleo de Rusia, permitiendo al país eludir sanciones occidentales y continuar generando ingresos. Según un informe de la Agencia Internacional de Energía, la flota fantasma de Rusia ha aumentado más del 50% desde el inicio de la guerra en Ucrania, con más de 100 buques operando bajo banderas y documentos falsos.

Se cree que el Ethera operaba bajo una bandera falsa, con sus documentos de registro y propiedad alterados para evitar la detección. El buque había estado vinculado a la empresa rusa de petróleo Rosneft, que ha estado sancionada desde 2014. La captura del Ethera se espera que interrumpa la capacidad de Rusia para mantener el flujo de petróleo por el Mar Negro y el Mar del Norte.

Analistas sugieren que la captura del Ethera podría tener un impacto significativo en la capacidad de Rusia de financiar su esfuerzo de guerra. ‘Este es un movimiento simbólico pero importante que envía un mensaje a Rusia de que su flota fantasma no está fuera del alcance del derecho internacional’, dijo Michael Green, un analista senior del Eurasia Group.

Los expertos advierten que, aunque la captura de un solo buque no afectará inmediatamente las exportaciones de petróleo de Rusia, señala un creciente deseo de las naciones occidentales de tomar medidas directas contra la flota fantasma de Rusia. ‘El mensaje es claro: el Occidente está dispuesto a asumir riesgos para interrumpir la capacidad de Rusia de financiar su guerra’, añadió Green.

Con el Ethera ahora en custodia belga, los próximos pasos del buque aún son inciertos. Los funcionarios aún no han confirmado si el tanqueero será secuestrado permanentemente o si se devolverá al control ruso. Se espera que la operación sea seguida por acciones adicionales contra otros buques de la flota fantasma, a medida que las naciones occidentales continúen endureciendo su control sobre las exportaciones de petróleo de Rusia.