Un informe de la Misión de Investigación de la ONU (FFM) detalla violencia sistemática, incluyendo crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, cometidos durante un asedio de 18 meses en El Fasher, Sudán. El informe, publicado tras una investigación sobre el conflicto, ha provocado una fuerte condena por parte de la Core Group de Sudán, una coalición de ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Irlanda, Países Bajos, Noruega y Reino Unido.

Condiciones horrorosas y violencia sistemática

El informe describe la deliberada obstrucción de rutas de suministro de alimentos y ayuda humanitaria durante el asedio, lo que llevó a condiciones desesperadas en las que los residentes tuvieron que comer alimento para ganado para sobrevivir. Se atacaron instalaciones médicas e infraestructura crítica, y los civiles quedaron atrapados para evitar que escaparan. La FFM encontró que las fuerzas paramilitares RSF, una poderosa organización en Sudán, ejecutaron civiles en toda la ciudad, convirtiendo la Universidad de El Fasher y el Hospital El-Saudi en lugares de masacre en masa.

Testigos describieron haber sido amenazados con ‘vamos a exterminarlos’ y de cómo a mujeres embarazadas se les disparaba en el vientre. Los civiles que intentaron huir de la ciudad fueron masacrados, y mujeres y niñas sufrieron violencia sexual y basada en el género, incluyendo violaciones colectivas. El informe sugiere que la violencia se dirigió principalmente a las comunidades Fur y Zaghawa, con la FFM concluyendo que las acciones constituyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y posiblemente genocidio.

Condena internacional y llamado a la responsabilidad

La Core Group de Sudán expresó profundo dolor y indignación ante los hallazgos, pidiendo acción urgente para evitar más atrocidades. Los ministros de Relaciones Exteriores subrayaron la necesidad de mantener el derecho internacional humanitario y los derechos humanos, instando a todos los Estados a considerar las recomendaciones de la FFM. Estas incluyen proteger a los civiles, ampliar y hacer cumplir el embargo de armas de la ONU, y garantizar el acceso sin obstáculos a la ayuda humanitaria y mecanismos de responsabilidad.

La Corte Penal Internacional (CPI) y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos han confirmado que sus evaluaciones iniciales coinciden con los hallazgos de la FFM, indicando que se cometieron crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en El Fasher. El informe advierte que sin prevención efectiva y responsabilidad, ‘el riesgo de violencia genocida adicional sigue siendo agudo.’

Llamado a un cese al fuego y justicia internacional

La Core Group de Sudán ha llamado a las partes en conflicto para que acuerden un cese inmediato y sostenible al fuego y dejen de violar el derecho internacional humanitario. También instó a las partes a permitir el acceso completo a los mecanismos de justicia internacional, incluida la CPI, a las áreas y poblaciones afectadas. El informe sirve como un recordatorio contundente de la magnitud y la depravación de las atrocidades cometidas, que ‘deberían conmover la conciencia de todos nosotros.’

En respuesta al informe, la Core Group de Sudán anunció su intención de establecer una coalición de Estados y instituciones regionales comprometidos con prevenir nuevas atrocidades en Sudán. El grupo afirmó que las víctimas del conflicto ‘han esperado demasiado tiempo’ para recibir justicia y apoyo.

Los hallazgos de la FFM han sido ampliamente condenados como una llamada a la acción. El informe subraya la necesidad de cooperación internacional para garantizar la protección de los civiles y la búsqueda de justicia para las víctimas del conflicto. Mientras la situación en Sudán sigue siendo volátil, la comunidad internacional enfrenta una presión creciente para responder eficazmente a los desafíos humanitarios y legales planteados por la crisis en curso.