La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes los amplios aranceles sobre importaciones impuestos por el presidente Donald Trump a casi todos los socios comerciales. En una decisión 6-3, con opinión mayoritaria del juez principal John Roberts, los magistrados determinaron que Trump excedió los límites de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) de 1977.

Roberts invocó la doctrina de las grandes cuestiones. Ese principio exige autorización congressional clara para acciones ejecutivas de gran peso económico y político. ‘El presidente debe señalar una autorización congressional clara para justificar su extraordinaria afirmación de poder para imponer aranceles’, escribió Roberts. ‘No puede hacerlo’.

El fallo representa un duro revés a la estrategia comercial de Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. Trump amplió rápidamente los aranceles citando amenazas de seguridad nacional por desequilibrios comerciales. Apuntó a bienes de China y aliados por igual, lo que desató una guerra comercial global. Los mercados financieros cayeron. Las relaciones con socios se tensaron. Trump defendió los gravámenes en un discurso de noviembre, al declarar que sin ellos ‘el resto del mundo se reiría de nosotros porque han usado aranceles contra nosotros durante años y se han aprovechado de nosotros’.

Grupos empresariales y funcionarios de 12 estados, en su mayoría demócratas, impulsaron el desafío. Argumentaron que la Constitución reserva a Congreso las facultades sobre aranceles e impuestos. Los aranceles ya generaron más de 175.000 millones de dólares en ingresos, según el modelo presupuestario Penn-Wharton. Las proyecciones anticipaban billones más en la próxima década. Esos fondos podrían enfrentar demandas de reembolso.

La mayoría conservadora de la corte se dividió. Los jueces Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett se unieron a Roberts y a las tres progresistas —Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson— en la mayoría. Los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh disintieron.

Trump anticipó una posible derrota. Tras los argumentos orales de noviembre, dijo a reporteros que su equipo perseguiría un ‘plan para el segundo juego’ si era necesario. El fallo trastoca esa estrategia. Los importadores podrían reclamar ahora miles de millones en pagos. Los mercados globales reaccionaron de inmediato este viernes, con futuros bursátiles de EE.UU. cayendo en operaciones postcierre.

Los demandantes argumentaron con éxito que el artículo I de la Constitución otorga a Congreso autoridad exclusiva sobre aranceles. La IEEPA concede al presidente poderes de emergencia sobre transacciones extranjeras en crisis declaradas. Pero la corte halló que no incluye disposición explícita sobre aranceles. Roberts señaló que la interpretación amplia de la administración cedería prerrogativas del Congreso.

En su primer mandato, Trump enfrentó batallas similares por aranceles. Tribunales avalaron algunos bajo estatutos distintos. Esta vez, con la IEEPA en el centro, la alta corte trazó una línea. El fallo llega en medio del renovado impulso de Trump contra déficits comerciales. Él culpa a países como China por explotar la apertura de EE.UU.

Estados como California, Nueva York y Washington encabezaron la demanda. Los demandantes empresariales incluyeron fabricantes y minoristas afectados por costos elevados. Los aranceles subieron precios de acero, electrónicos, autos y bienes de consumo. Economistas advirtieron de riesgos inflacionarios y disrupciones en cadenas de suministro.

Expertos legales calificaron el resultado como victoria para la separación de poderes. ‘Esto frena el exceso ejecutivo en comercio’, declaró la profesora de Derecho de Georgetown Jennifer Hillman. Funcionarios de la administración Trump prometieron estudiar pasos inmediatos. Republicanos en Congreso señalaron apoyo a nueva legislación para respaldar aranceles legalmente.

La decisión da a Congreso mayor influencia en batallas presupuestarias próximas. Los ingresos arancelarios habían engrosado las arcas federales. Sin ellos, los déficits crecen. Trump retoma la campaña la próxima semana con el comercio en primer plano. Sus aliados critican el fallo como injerencia judicial en la política America First.