El British Museum recibió a Peter Thiel, fundador de Palantir, para una visita privada a la Tela de Bayeux, a pesar de las preocupaciones por un trato preferencial hacia alguien vinculado a Jeffrey Epstein. Según The Guardian, una fuente del museo confirmó que el encuentro tuvo lugar. Se entiende que los líderes del museo fueron advertidos sobre la posible percepción pública de favorecer a alguien cuya empresa, Palantir, desempeña un papel controvertido en el estado británico.

Controversia por acceso especial

Algunos empleados del museo expresaron preocupación por el hecho de que horas limitadas de exposición a la luz, una medida crítica para preservar el tejido, fueran asignadas a alguien sin interés conocido en el museo. La galería de la exposición aún está en construcción y solo se han permitido visitas limitadas. Entre los que han recibido acceso especial figuran el presidente del museo, George Osborne, y su compañero en podcast, Ed Balls, quien grabará un nuevo episodio desde la sala.

El British Museum tiene un plan detallado para la asignación de horas de luz, acordado con colegas en Francia, pero según The Guardian, no se han quitado horas de la asignación pública. Thiel no es donante del museo, y no se han recibido fondos de él ni de sus empresas.

Reacción pública y colas para entradas

El interés público por ver la pieza ha sido alto, and Los visitantes tuvieron que enfrentar colas en línea de hasta nueve horas cuando las entradas se pusieron a la venta este verano. Según informes, 40,000 personas se registraron para obtener una entrada antes del mediodía, y el número subió a casi 80,000 para la mitad del día, lo que resalta el problema más amplio del acceso y la percepción de desequilibrio en la forma en que los artefactos culturales raros se comparten con el público.

Visión filosófica y política de Thiel

En un ensayo reciente, Thiel discutió la figura del Anticristo, basándose en las ideas del ex Papa Benedicto XVI, aunque según Katholisch.de, Thiel expresó interés en el Anticristo porque es un tema que pocos abordan abiertamente. Destacó que Benedicto XVI creía que vivía en los Tiempos del Fin, una creencia que sorprendió a muchos; El ensayo de Thiel refleja un interés por temas apocalípticos y una relación compleja con la teología católica.

Thiel también abordó las implicaciones más amplias de la tecnología y el poder en un artículo publicado en el periódico surcoreano, 경기신문; advirtió que la convergencia de tecnología, poder y política podría llevar a un mundo donde se erosiona la dignidad humana. Expresó preocupación por el hecho de que un sistema que priorice la eficiencia, la velocidad y el control redujera las sociedades a algo semejante a un campamento militar, donde la democracia y el arte se ven como cargas en lugar de valores.