Yorkshire Water fue multada con 733 333 libras por tres incidentes de contaminación con aguas residuales ocurridos entre 2018 y 2019 en el parque Pools Brook, cerca de Chesterfield. La empresa reconoció los eventos de contaminación, que provocaron la muerte de peces y insectos acuáticos y afectaron la calidad del agua por más de 600 metros en algunos casos.

Impacto en el medio ambiente y la vida silvestre

El primer incidente, ocurrido el 1 de octubre de 2018, fue causado por una tubería rota en la estación de bombeo de aguas residuales de Pools Brook. La tubería, muy corroída, permitió que las aguas residuales sin tratar se filtraran en el arroyo. Esto provocó la muerte de peces como el tench, el pike y el roach, así como de insectos acuáticos en la charca del parque. La contaminación se extendió por más de 600 metros, afectando el ecosistema y la calidad del agua.

El segundo incidente tuvo lugar el 27 de febrero de 2019 y fue causado por un taponamiento en la tubería de aguas residuales de plástico, principalmente por toallas húmedas. Esto provocó un aumento de presión en una de las juntas de la tubería, lo que llevó a una fuga de aguas residuales hacia la tubería de agua superficial y al arroyo. Aunque no se registró la muerte de peces en este incidente, la calidad del agua se vio afectada por 700 metros.

Un tercer incidente ocurrió el 7 de agosto de 2019, cuando una junta de conexión en la misma tubería de plástico de aguas residuales falló, causando que las aguas residuales se filtraran hacia la tubería de agua superficial y al arroyo Pools Brook. Similar al segundo incidente, no hubo evidencia de muerte de peces, pero la calidad del agua se vio afectada por más de 600 metros.

Respuesta de la Agencia del Medio Ambiente

La Agencia del Medio Ambiente, que investigó los incidentes, afirmó que Yorkshire Water no asistiría a ninguna entrevista relacionada con los tres eventos. Alan Lovell, presidente de la agencia, indicó que contaminar el mismo arroyo tres veces en menos de un año es inaceptable. Añadió que la empresa ha sido tratada por los tribunales tras la investigación y que la agencia espera el cumplimiento total y se compromete a tomar medidas enérgicas en casos de infracciones graves.

Un portavoz de Yorkshire Water reconoció los incidentes y afirmó que la empresa ha invertido más de 2,5 millones de libras en los siete años desde el último incidente para reubicar las dos tuberías involucradas. La empresa también destacó que ha identificado lecciones clave de los incidentes y ha implementado cambios en toda su operación para prevenir situaciones similares.

El portavoz dijo que la empresa también ha revisado sus procesos internos para mejorarlos donde sea necesario. Proteger el medio ambiente es una prioridad clave, y cuando los incidentes caen por debajo de los estándares normales, la empresa asegura que se investiguen a fondo y se tomen medidas correctivas para evitar su repetición.

El portavoz añadió que ningún incidente de contaminación es aceptable. La empresa expresó su arrepentimiento por el impacto de los incidentes de 2018 y 2019 en Pools Brook, atribuidos a una cubierta protectora externa inadecuada en una de las tuberías y a las toallas húmedas que causaron taponamientos en la otra.

Compromisos ambientales futuros

Yorkshire Water también señaló que está trabajando en su programa de inversión ambiental más grande hasta la fecha, que se espera que alcance los 8,3 mil millones de libras antes de 2030. Esta inversión tiene como objetivo mejorar la infraestructura y reducir el riesgo de incidentes de contaminación futuros.

La Agencia del Medio Ambiente no ha proporcionado un plazo para acciones de cumplimiento adicionales o posibles sanciones adicionales. Sin embargo, la agencia ha subrayado la necesidad de continuar cumpliendo con las regulaciones ambientales y ha llamado a la transparencia en las operaciones de la empresa en el futuro.

Los residentes locales y los grupos ambientales han exigido una supervisión más estricta y una vigilancia más frecuente de las empresas de agua para prevenir incidentes similares. Arguyen que esta contaminación no solo afecta a la vida silvestre, sino que también representa riesgos para la salud pública y las actividades recreativas en la zona.

Los incidentes en Pools Brook sirven como recordatorio de los desafíos continuos que enfrentan las empresas de agua para mantener la infraestructura y prevenir la contaminación. La Agencia del Medio Ambiente y otras autoridades regulatorias se espera que sigan vigilando la situación de cerca y puedan tomar medidas adicionales si es necesario.