El primer ministro español, Pedro Sánchez, negó la participación del gobierno marroquí en el reciente aumento de migrantes en el enclave de Ceuta, según The Guardian. Hasta 141 personas habrían muerto al intentar ingresar al enclave a finales de julio, según The Guardian.

Redes sociales y desinformación impulsan la migración

Según CBS News, Marruecos atribuyó el repente ingreso de migrantes a Ceuta a factores como el “uso malicioso de plataformas digitales” y la propagación de información engañosa. El portavoz del Ministerio del Interior marroquí, Rachid El Khalfi, afirmó que el aumento no fue el resultado de factores circunstanciales o espontáneos, sino la “interacción de varios factores superpuestos”.

Entre ellos, El Khalfi señaló el papel de redes de tráfico humano y la mala interpretación de información legal y administrativa. Algunos migrantes marroquíes dijeron a CBS News que vieron publicaciones en redes sociales que afirmaban que “España es una puerta abierta”, junto con videos de personas nadando desde Marruecos a Ceuta. No se aclaró quién estaba detrás de las afirmaciones en redes sociales.

España culpa a redes de tráfico y a influencias extranjeras

El primer ministro español, Pedro Sánchez, culpó al aumento brusco de cruces a “mafias de tráfico humano” que intentan aprovechar una reciente sentencia del Tribunal Supremo español que dificulta rechazar a migrantes que llegan desde Marruecos por mar, según CBS News. Sánchez negó la participación del gobierno marroquí y enfatizó la necesidad de cooperación para resolver la crisis.

“No hay información de ninguna agencia de inteligencia que cuestione la participación de las autoridades marroquíes”, dijo Sánchez a la radio Cadena Ser, según The Guardian. También señaló la desinformación en redes sociales difundida por cuentas “vinculadas a Rusia, Israel y la extrema derecha internacional que siempre usan la migración para atacar no solo a España, sino también a Europa”.

Un joven dijo que vio publicaciones referidas a la sentencia judicial. Las personas que hablaron con CBS News dijeron que no tenían planes premeditados para ir a España, sino que tomaron la decisión espontánea de nadar cuando vieron a otros hacerlo.

Consecuencias humanitarias y políticas

El ingreso de unos 70.000 hombres, mujeres y niños generó una crisis política, una emergencia humanitaria y reavivó tensiones sobre la inmigración dentro de la UE, según The Guardian. Aunque la mayoría de los migrantes regresó a Marruecos semanas atrás, cientos de personas, incluidos menores, aún están en las calles de Ceuta, lo que genera tensiones con los residentes.

Sánchez dijo que unos 1.500 migrantes aún se encuentran en Ceuta, de los cuales 1.200 son menores, y que pronto habrá “capacidad suficiente” para albergar a todos los que aún están en el enclave. Repitió que la cooperación con Marruecos es “francamente positiva” y que la desconfianza hacia el gobierno marroquí solo empeoraría la situación.