EDMONTON — Los Edmonton Oilers lideran las tablas de la NHL como contendientes del Stanley Cup, dispuestos a buscar redención tras dos derrotas consecutivas en las finales. Sin embargo, su camino para mejorar el plantel se ve obstaculizado por severas limitaciones en el límite salarial antes del plazo de intercambio del 6 de marzo de 2026.
Según los datos de PuckPedia, los Oilers tienen la situación más ajustada del hockey profesional, con menos de $800,000 disponibles. Ese monto aumenta diariamente hacia el plazo. No obstante, cualquier jugador que llegue requiere un igual valor salarial. Los intercambios recientes, como el fichaje del centro Adam Henrique hace dos temporadas y el defensa Jake Walman del San Jose Sharks el año pasado, muestran el estilo agresivo de Edmonton. Esta vez, se requiere creatividad.
Andrew Mangiapane encabeza las conversaciones de intercambio. Los Oilers firmaron al delantero veterano con un contrato de un año por $3.6 millones el verano pasado, confiando en que aportaría anotaciones secundarias detrás de los estrellas Connor McDavid y Leon Draisaitl. Estos dos soportan la mayor carga ofensiva. El objetivo era profundidad. Los resultados no cumplieron las expectativas.
En 49 partidos esta temporada, Mangiapane ha anotado seis goles y seis asistencias. Lanza menos de un disparo por partido, una de las cifras más bajas de la NHL. Su diferencia de goles en jugadas de igualdad se encuentra entre las peores del circuito. Cuando sí dispara, tiene éxito: alcanzó su mejor marca de 35 goles con 185 disparos en 2021-22 con Calgary, donde habitualmente marcaba entre 14 y 18 goles como pieza complementaria.
Bajo la dirección del entrenador Kris Knoblauch, los disparos y el rendimiento disminuyeron. Su contrato vence en 2026-27, lo que fija ese impacto salarial de $3.6 millones. Negociar a Mangiapane libera espacio sin dolor a largo plazo. Los analistas argumentan que un nuevo comienzo en otro equipo podría revitalizar su potencial de 20 goles en los partidos en los que los estrellas no se desempeñan al máximo.
La situación de límite salarial de Edmonton obliga a tomar decisiones duras. McDavid y Draisaitl dominan, pero el equilibrio es clave para una carrera profunda en los playoffs. Los plazos anteriores demostraron la audacia del directorio. La caída de Mangiapane lo hace expendible. Un intercambio podría desbloquear mejoras en la defensa o en el sexto de la formación, manteniendo a los Oilers en competencia.
Los insiders del hockey señalan interés de equipos que buscan dureza en el sexto medio. Su historial como penalizador y su habilidad para disparar en el sistema adecuado atraen. Edmonton tiene ventaja al haber anulado su cláusula de no movimiento para intercambios, según informes. A medida que se acumulan los límites salariales, el plazo se acerca.
La cartera de los Oilers incluye selecciones en el draft y prospectos, pero el salario sigue siendo el cuello de botella. Negociar a Mangiapane encaja en el rompecabezas. A veces, los intentos en la agencia libre fallan. Esta vez, parece solucionable antes de que suene el pitido final.
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