La policía de West Midlands llevó a cabo una operación en el centro de Birmingham el 12 de marzo, incautando 12 bicicletas eléctricas ilegales en una acción de dos horas destinada a reducir el riesgo para los peatones. La operación, que incluyó probar las bicicletas en busca de modificaciones ilegales, resultó en la confiscación de varios vehículos que habían sido actualizados para superar los límites de velocidad legales.

Operación se centra en modificaciones ilegales

Según la policía, los usuarios interceptados poseían bicicletas eléctricas que habían sido modificadas ilegalmente. Estas modificaciones suelen incluir la instalación de baterías más potentes o actualizaciones del motor, lo que permite a los vehículos alcanzar velocidades mucho mayores que el límite legal de 15,5 mph (25 km/h) para bicicletas eléctricas.

Las bicicletas luego fueron destruidas y se las hizo inutilizables, ya que no pueden ser conducidas legalmente en vías públicas. El sargento Matthew King, del equipo de policía del centro de Birmingham, afirmó que la incautación rápida de los vehículos fue un paso significativo en el esfuerzo continuo por disuadir el uso peligroso de bicicletas eléctricas.

“Fue excelente incautar tantas bicicletas en tan poco tiempo, y ahora se las destruirá, ya que no pueden ser conducidas legalmente en ningún lugar público”, dijo el sargento King. “Hemos visto una reducción en el número de bicicletas eléctricas desde que comenzamos esta operación el año pasado, pero aún hay algunas personas que claramente no han entendido el mensaje”.

Consecuencias legales para los usuarios

Aquellos que fueron sorprendidos conduciendo bicicletas eléctricas modificadas recibieron multas por varios delitos, incluyendo conducir sin licencia y carecer de seguro. Según las regulaciones actuales, las bicicletas eléctricas modificadas ilegalmente se clasifican en la misma categoría que las motocicletas, lo que significa que los usuarios están sujetos a las mismas exigencias legales.

“Seguiremos actuando contra quienes ponen en riesgo a la gente en el centro de la ciudad”, añadió el sargento King. “Nuestro trabajo con nuestros socios está convirtiendo el centro de la ciudad en una zona prohibida para bicicletas eléctricas ilegales”.

La operación también incluyó la incautación de una bicicleta eléctrica que se usaba ilegalmente en la misma zona. La policía ha indicado que estos vehículos suelen usarse en aceras o abandonarse en espacios públicos, creando un peligro para los peatones.

Reacción pública ante la operación

Pete Ash, gerente de operaciones del Distrito de Mejora del Centro, dio la bienvenida a la operación, citando comentarios positivos de la población y los negocios locales. Dijo que la presencia de la policía y la incautación de bicicletas eléctricas ilegales había hecho sentir más seguros a la gente en el centro de la ciudad.

“Recibimos numerosos comentarios de la población y los negocios locales sobre lo positivo de ver a la gente en las calles y cómo esto los hizo sentir más seguros”, dijo Ash. “En los últimos 12 meses, hemos notado una reducción en el uso de estas bicicletas en el área”.

La operación forma parte de un esfuerzo más amplio para abordar el creciente problema del uso peligroso de bicicletas eléctricas en áreas urbanas. Las bicicletas eléctricas en sí no son ilegales, pero las modificaciones que se les hacen suelen hacerlas inseguras para su uso público. La policía ha subrayado que son estas modificaciones las que hacen a los vehículos ilegales y peligrosos.

“Las bicicletas eléctricas en sí no son ilegales, pero muchas han sido modificadas de manera peligrosa para alcanzar velocidades mucho mayores de lo permitido”, señaló Ash. “Suelen usarse en aceras o abandonarse en espacios públicos, creando un peligro para los peatones”.

La operación en Birmingham sigue a acciones similares en otras ciudades del Reino Unido, incluyendo Manchester y Londres, donde las autoridades también han tomado medidas para combatir las bicicletas eléctricas ilegales. En Manchester, la policía incautó más de 100 bicicletas eléctricas ilegales en una sola operación el año pasado, mientras que en Londres se ha visto un aumento en las multas impuestas a los usuarios de bicicletas eléctricas modificadas.

Según los datos del Departamento de Transporte, el número de bicicletas eléctricas en las carreteras del Reino Unido ha aumentado significativamente en los últimos años, con más de 1,8 millones de bicicletas eléctricas registradas en 2023. Sin embargo, el aumento en su popularidad también ha llevado a un incremento en los incidentes relacionados con estos vehículos, incluyendo colisiones con peatones y ciclistas.

La policía de West Midlands ha declarado que la operación continuará, con planes de llevar a cabo más acciones en los próximos meses. La policía también trabaja con las autoridades locales para mejorar la conciencia pública sobre los requisitos legales para el uso de bicicletas eléctricas.

“Estamos comprometidos a hacer del centro de la ciudad un lugar más seguro para todos”, dijo el sargento King. “Seguiremos actuando contra quienes ponen en riesgo a otros mediante el uso de bicicletas eléctricas ilegales”.