El Talibán afegano ha indicado su disposición a negociar tras que Pakistán realizara ataques aéreos contra objetivos militares en la capital, Kabul, y en la ciudad sureña de Kandahar, donde se encuentra la sede de la liderazga talibán. Los ataques, que tuvieron lugar el jueves por la noche, causaron la muerte de decenas de soldados y representaron la primera acción militar directa de Pakistán contra el Talibán desde que el grupo regresó al poder en 2021.
Escalada y bajas
Pakistán describió la situación como una ‘guerra abierta’ y confirmó que sus fuerzas realizaron ataques con misiles tierra-aire como respuesta a supuestos ataques con drones de los talibanes contra instalaciones militares paquistaníes. Según fuentes de seguridad paquistaníes, los ataques objetivo oficinas y puntos de vigilancia militares del Talibán. Pakistán afirmó haber derribado todos los drones utilizados en los ataques y reportó que no hubo daños.
Mientras tanto, el Talibán negó cualquier participación en el apoyo a grupos insurgentes contra Pakistán y acusó a Islamabad de acciones similares. El Talibán afirmó haber lanzado ataques de represalia el jueves, pero expresó su disposición a dialogar.
Según Reuters, los ataques provocaron columnas de humo negro gruesas que surgieron de dos lugares en Kabul, con imágenes que mostraron un incendio significativo. Un taxista en Kabul, Tamim, describió haber escuchado explosiones después de que los bombardeos impactaran, diciendo: ‘Todo el mundo, en pánico, corrió hacia abajo desde el segundo piso de la casa. La munición dentro del depósito explotaba por sí misma.’
Impacto regional y esfuerzos diplomáticos
Los enfrentamientos han generado preocupación sobre la posibilidad de un conflicto prolongado a lo largo del borde de 2.600 kilómetros (1.615 millas) entre Afganistán y Pakistán. El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Muhammad Asif, afirmó que ‘nuestra paciencia ha desbordado. Ahora hay guerra abierta entre nosotros y ustedes (Afganistán).’
El ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán advirtió que cualquier provocación adicional por parte del Talibán o cualquier intento por parte de ‘grupos terroristas’ de atacar a ciudadanos paquistaníes sería respondido con una ‘reacción medida, decisiva y adecuada.’
Qatar, que previamente facilitó un cese al fuego entre ambos países en octubre de 2023, ahora trabaja con otros países para resolver la crisis actual. El ministerio afgano de Relaciones Exteriores citó al ministro de Relaciones Exteriores, Amir Khan Muttaqi, diciendo: ‘Afganistán nunca ha sido un apoyador de la violencia y siempre ha preferido resolver los asuntos basándose en la comprensión mutua y el respeto. Sin embargo, este enfoque solo será efectivo si la otra parte demuestra una disposición práctica y sincera para encontrar soluciones.’
Según el portavoz del Talibán, Zabihullah Mujahid, las fuerzas paquistaníes realizaron ataques aéreos en partes de Kabul, Kandahar y Paktia el jueves por la noche, así como en Paktia, Paktika, Khost y Laghman el viernes. Aunque no hubo bajas en los ataques nocturnos, hubo bajas civiles en los ataques del viernes, aunque no se compartieron números específicos.
Seguridad y contexto histórico
Pakistán ha estado en alerta de seguridad elevada desde que lanzó ataques aéreos a principios de esta semana, dirigidos contra campamentos del Talibán paquistaní y militantes del Estado Islámico en el este de Afganistán. Los ataques, según se informó, mataron a 13 civiles, lo que llevó al Talibán a emitir advertencias de una fuerte respuesta.
Kabul y las Naciones Unidas condenaron los ataques, y la provincia paquistaní de Punjab ha elevado su nivel de alerta de seguridad, llevando a cabo una serie de operaciones que resultaron en la detención y deportación de 90 nacionales afganos.
Las tensiones actuales recuerdan los enfrentamientos anteriores en octubre de 2023, que vieron la muerte de docenas de soldados antes de que las negociaciones facilitadas por Turquía, Qatar y Arabia Saudita terminaran con los hostilidades. Los analistas advierten que la situación actual podría llevar a un conflicto prolongado a menos que los esfuerzos diplomáticos logren desescaladar la situación.
Pakistán, una nación con armas nucleares, posee significativamente mayores capacidades militares que Afganistán. Sin embargo, el Talibán tiene experiencia en guerra de guerrillas, forjada a través de años de conflicto con fuerzas lideradas por Estados Unidos antes de su regreso al poder en 2021.
A medida que la situación evoluciona, la comunidad internacional observa con atención, con la esperanza de que el diálogo pueda evitar una mayor escalada y la inestabilidad regional.
Comments
No comments yet
Be the first to share your thoughts