La Nueva Glenn de Blue Origin explotó en una gran bola de fuego durante una prueba de ignición en Florida el 29 de mayo de 2026. El incidente, grabado por observadores de cohetes, destruyó el cohete y causó daños extensos al Complejo de Lanzamiento 36 (LC-36), el único lugar de lanzamiento del cohete. Según Blue Origin, ningún personal resultó herido. Sin embargo, la explosión generó preocupación sobre el futuro de las misiones lunares de la NASA, que dependen del cohete Nueva Glenn para el lanzamiento.

Impacto en las misiones lunares de la NASA

La NASA planeaba usar el cohete Nueva Glenn para lanzar el aterrizador lunar Blue Moon Mark 1, sin tripulación, tan pronto como el otoño de 2026, un paso hacia la construcción de una base lunar estadounidense. La explosión y los daños al LC-36 generaron dudas sobre ese cronograma. Blue Origin también está desarrollando el aterrizador Blue Moon Mark 2 tripulado para pruebas durante la misión Artemis III de la NASA, programada para mediados de 2027.

El congresista estadounidense Mike Haridopolos, quien representa la región de la Costa Espacial de Florida, expresó preocupación pero también optimismo. “Lo que nos hace optimistas es que pueden resolver este problema con rapidez. Por eso tenemos varios vehículos que pueden aterrizar en la luna”, dijo. Haridopolos, republicano de Indian Harbour Beach, preside la Subcomisión del Congreso sobre Espacio y Aeronáutica y anunció que espera organizar una audiencia con funcionarios de Blue Origin y la NASA.

Consecuencias y preocupaciones de seguridad pública

Blue Origin emitió un comunicado en el que informó que tuvo una “anomalía” durante la prueba y confirmó que todo el personal estaba a salvo, aunque advirtió que es posible que los escombros de la explosión lleguen a la costa en las próximas semanas y recomendó que el público no los toque. Los funcionarios de Gestión de Emergencias del Condado de Brevard confirmaron que no existe riesgo para el público general.

Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, escribió en X: “Todo el personal ha sido localizado y está a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Un día muy difícil, pero reconstruiremos lo que sea necesario y regresaremos al vuelo. Vale la pena”. Elon Musk, CEO de SpaceX, también respondió con un mensaje de apoyo, señalando que la explosión “destruyó el cohete y causó daños severos al lanzador de Nueva Glenn”.

Implicaciones más amplias para la industria espacial

El cohete Nueva Glenn, de 98 metros de altura, estaba destinado a ser el principal vehículo de Blue Origin para futuras misiones espaciales, incluyendo la creación de una presencia humana más allá de la Tierra. La explosión podría retrasar o interrumpir estos planes, afectando tanto a Blue Origin como a su colaboración con la NASA. La empresa esperaba usar el cohete Nueva Glenn para múltiples misiones, incluyendo el envío de vehículos exploradores a la luna como parte de las misiones Artemis III y IV.

Mientras tanto, la reciente presentación de SpaceX para una Oferta Pública Inicial (IPO) ha atraído atención sobre la economía espacial más amplia, con la empresa buscando una valoración de 1.8 billones de dólares, menor a las estimaciones iniciales de más de 2 billones de dólares. SpaceX presentó ambiciones que abarcan desde banda ancha satelital hasta comunicaciones móviles directas a dispositivos, infraestructura de inteligencia artificial y colonización de Marte. El documento renovó el interés en acciones espaciales, incluyendo AST SpaceMobile, que SpaceX identificó como competidora en comunicaciones satelitales.