El presidente brasileño. Luiz Inácio Lula da Silva. De 80 años. Está usando una serie de transmisiones en vivo de sus entrenamientos para mostrar que está en condiciones físicas óptimas antes de la elección de octubre, según The Guardian. Lula, que busca un cuarto mandato histórico, ha compartido videos de sus rutinas de fitness para demostrar su vitalidad y su preparación para liderar el país hasta 2030.

Los videos de entrenamiento resaltan la condición física de Lula

La campaña de Lula se ha fortalecido con una serie de videos de fitness compartidos por sus aliados, incluyendo imágenes del presidente entrenando en el gimnasio, corriendo por Brasilia y levantando pesas. El video más reciente fue transmitido en vivo el lunes por la primera dama de Brasil, Rosângela “Janja” da Silva, quien mostró a Lula haciendo sentadillas durante una sesión de entrenamiento de madrugada. Una toalla blanca le rodeaba el cuello, recordando el estilo de Rocky Balboa.

Janja, presente durante el entrenamiento, dijo: “Mi marido ha estado aquí desde las 6 de la mañana. Ya ha hecho 45 minutos en el treadmill”. El video recibió una amplia aprobación de los seguidores de Lula, con un fanático comentando en X: “Lula es un amante del gimnasio. Este hombre está en muy buena forma para seguir cuidando de Brasil hasta 2030”.

La campaña de fitness de Lula se intensifica

La campaña de fitness de Lula se ha intensificado en las últimas semanas, a medida que se ha aclarado la identidad de su principal rival, ya que el otro candidato clave probablemente será Flávio Bolsonaro, de 44 años, hijo del ex presidente de derecha, Jair Bolsonaro, cuyo mandato terminó en deshonra. Flávio Bolsonaro se está posicionando como una alternativa más joven a Lula y una versión más moderada de su padre, quien recibió una condena de 27 años de prisión el año pasado por intentar ilegalmente tomar el poder después de perder las elecciones de 2022.

Los seguidores de Lula han contrastado su aparente robustez física con la supuesta fragilidad de su rival de derecha, quien famosamente se desmayó durante un debate de televisión en 2016. El mes pasado, Flávio Bolsonaro comparó a Lula, de 80 años, con un Chevrolet desgastado, a lo que Lula respondió que su rival, cuyo padre está encarcelado, era un Chevrolet en el desguace.

Lula también ha estado activo en redes sociales, compartiendo consejos de fitness y rutinas de entrenamiento. En un video, dijo: “No podemos detener el paso del tiempo. [Pero] podemos cuidar de nuestra salud”. Durante la última elección, Lula apareció en redes sociales con guantes de boxeo rojos y golpeando un saco de boxeo, con el título: “Lula está en el ring”.

La energía física de Lula contrastada con la de Biden

El biógrafo y amigo de Lula, Fernando Morais, ha rechazado comparaciones entre el líder de izquierda y Joe Biden, quien abandonó su candidatura a la reelección en 2024 debido a preocupaciones sobre su estado físico y mental. Morais dijo: “Lula es alguien con una energía física asombrosa, no mencionando la energía de su alma”.

La campaña de Lula ha sido observada de cerca por los votantes, que evalúan si el líder de 80 años es físicamente capaz de liderar Brasil durante la próxima década. Sus transmisiones en vivo de entrenamientos se han convertido en una parte clave de su estrategia de campaña, mostrando su compromiso con mantener un estilo de vida saludable.

A medida que se acerca la elección de octubre, Lula continúa usando sus rutinas de fitness como forma de conectar con los votantes y reforzar su imagen como un líder fuerte y capaz. Sus entrenamientos se han convertido en una característica habitual en redes sociales, con seguidores siguiendo ansiosamente su progreso.

El equipo de campaña de Lula ha subrayado que su condición física no es solo cuestión de salud personal, sino también de la estabilidad y continuidad de su liderazgo. Con sus rivales a menudo cuestionando su edad y resistencia, los esfuerzos de Lula por mantenerse en forma se ven como una respuesta estratégica a esos desafíos.

La elección será un momento significativo para Brasil, con Lula buscando convertirse en el primer presidente en la historia del país en servir cuatro mandatos. Su campaña ha estado marcada por una combinación de estrategias políticas tradicionales y una participación moderna en redes sociales, incluyendo sus populares transmisiones en vivo de entrenamientos.