PHNOM PENH — El comercio entre Camboya y Francia alcanzó los 58 millones de dólares en enero, un aumento del 14,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, según informó la Dirección General de Aduanas y Alcoholes.

Las exportaciones de Camboya a Francia ascendieron a 46 millones de dólares, un incremento del 12,7%, mientras que las importaciones de Francia a Camboya alcanzaron los 12 millones de dólares, con un aumento del 23,9%. Estos datos reflejan una demanda sólida pese a la inestabilidad en los mercados globales.

Los productos textiles, calzado, artículos de viaje y productos agrícolas lideraron las exportaciones de Camboya. A cambio, Francia envió medicamentos, cosméticos, maquinaria y artículos de consumo de lujo.

Francia ocupa uno de los primeros puestos entre los socios comerciales de la Unión Europea con Camboya. El gobierno de Phnom Penh busca ampliar los mercados de exportación y atraer inversiones europeas en proyectos de procesamiento agrícola, energía renovable e infraestructura.

Analistas destacan la demanda constante y el creciente optimismo empresarial. Las relaciones diplomáticas, que datan de décadas, fortalecen este vínculo. Oficiales de ambos países comprometieron recientemente a fortalecer aún más los lazos económicos, con el objetivo de desbloquear nuevas rutas comerciales e inversiones para 2026.

El incremento en enero sigue una tendencia de crecimiento. El año pasado, Camboya exportó 1.200 millones de dólares en bienes a la UE, con una participación significativa de Francia. Las fábricas de ropa en Phnom Penh y provincias cercanas producen gran parte de este volumen, empleando a cientos de miles de personas.

Las importaciones de Francia apoyan a la industria local. Los medicamentos llenan los estantes de los hospitales. La maquinaria impulsa las fábricas. Los cosméticos y los artículos de lujo atraen a los consumidores urbanos.

Funcionarios del gobierno atribuyen el crecimiento a acuerdos de libre comercio y a la diplomacia. Camboya se unió hace años al programa Everything But Arms de la UE, facilitando el acceso a los mercados europeos. Recientes visitas de delegaciones empresariales francesas han generado acuerdos en energía y agricultura.

Los desafíos persisten. La inflación global y los retrasos en el transporte pusieron a prueba los vínculos el año pasado. Sin embargo, los datos de enero sugieren una recuperación. El informe de la Dirección General de Aduanas y Alcoholes señala que una mayor rapidez en el tránsito aduanal ayudó a incrementar los volúmenes.

En el futuro, ambas partes buscan expandirse. Empresas francesas exploran oportunidades en plantas de energía solar y procesamiento de alimentos. Los exportadores camboyanos apuntan a mercados especializados, como el arroz orgánico y productos de cuero ecológico.

Las relaciones económicas se basan en una historia compartida. Francia ayudó a la reconstrucción de Camboya tras la era del Khmer Rouge. Hoy, ese apoyo se transforma en ganancias comerciales mutuas.

Funcionarios del ministerio del comercio consideran los datos alentadores. Predicen un crecimiento constante durante 2024, salvo interrupciones importantes. El personal de la embajada francesa en Phnom Penh comparte esta optimista, citando las joint ventures como motores clave.