Jack Dorsey, ex cofundador de Twitter y actual CEO de Block, tomó una medida drástica el martes al despedir a 4,000 empleados, es decir, el 40% de la fuerza laboral de la empresa, citando el rápido avance de la inteligencia artificial como la razón principal. En una carta a los empleados, Dorsey afirmó que la decisión no se debió a dificultades financieras, sino a la necesidad de adaptarse a un entorno empresarial en constante evolución.

La inteligencia artificial como motor de reestructuración

“No tomamos esta decisión porque estemos en problemas. Nuestra empresa está fuerte”, escribió Dorsey en la carta, que fue completamente en minúsculas. “La ganancia bruta continúa creciendo, seguimos sirviendo a más y más clientes, y la rentabilidad mejora. Pero algo ha cambiado”.

Ese algo, argumentó Dorsey, es el auge de la inteligencia artificial. Explicó que “las herramientas de inteligencia que creamos y utilizamos, junto con equipos más pequeños y planos, están permitiendo una nueva forma de trabajar que cambia fundamentalmente lo que significa construir y operar una empresa. Y eso está acelerándose rápidamente”.

Respuesta del mercado y implicaciones laborales

El mercado respondió positivamente a la noticia. La acción de Block subió más del 20% en un momento dado después del anuncio y abrió el miércoles un 13% más alto. El movimiento ocurrió en un momento en que el mercado más amplio experimentaba inquietudes relacionadas con la inteligencia artificial, con acciones de empresas como Nvidia desempeñándose bien a pesar de la incertidumbre.

No obstante, la decisión ha generado preocupaciones sobre el impacto en el mercado laboral. “Este es un mensaje bastante significativo de un mercado actualmente plagado de inquietudes sobre la inteligencia artificial”, dijo un analista, señalando que la medida podría indicar una tendencia más amplia de reducción de personal ante avances en inteligencia artificial.

Lee Chong Ming, ex analista de datos en Block y uno de los despedidos, dijo que podía ver los efectos de la inteligencia artificial en su propio trabajo. “Tanto del mundo de los analistas de datos se trata de encontrar el conjunto de datos correcto, escribir algo que le permita extraer el conjunto de datos que desee y luego generar una salida. Cada uno de esos pasos es significativamente más rápido y fácil gracias a la inteligencia artificial”, dijo a Business Insider.

Impacto de la inteligencia artificial en el empleo y la economía

Según un estudio de Stanford publicado en agosto, la inteligencia artificial ya ha comenzado a afectar el mercado laboral, con una caída del 16% en el empleo para trabajadores de 22 a 25 años en industrias como el servicio al cliente y el desarrollo de software. El economista jefe de Goldman Sachs, Jan Hatzius, señaló en un informe del último agosto que “es cierto que la inteligencia artificial está comenzando a mostrarse más claramente en los datos”.

La firma de consultoría Challenger, Gray & Christmas encontró que la inteligencia artificial “fue responsable de casi 55,000 despidos en Estados Unidos en 2025”, mientras que un estudio de MIT publicado en noviembre sugiere que la inteligencia artificial ya puede reemplazar al 11.7% del mercado laboral.

A pesar de estos hallazgos, el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral sigue siendo un tema de debate. Forrester encontró que el 55% de los empleadores lamentan haber despedido personal debido a la inteligencia artificial, afirmando que “con demasiada frecuencia, la dirección de la empresa despidió empleados basándose en la promesa futura de la inteligencia artificial”.

“Predecimos que gran parte de este trabajo se trasladará a trabajadores de bajos salarios, ya sea en el extranjero o a salarios más bajos”, añadió Forrester en su análisis.

El Harvard Business Review encuestó a 1,006 ejecutivos globales en diciembre de 2025 y encontró que “la inteligencia artificial está detrás de al menos algunos despidos, pero que estos son casi completamente anticipados al impacto de la inteligencia artificial”.

Mientras empresas como Block continúan realizando cambios radicales en respuesta a la inteligencia artificial, las implicaciones para la fuerza laboral siguen siendo inciertas. Con la revolución de la inteligencia artificial aún en sus primeras etapas, los efectos a largo plazo en el empleo y la economía aún no se han materializado completamente.