Condena internacional tras el anuncio
La ONU y Estados Unidos condenaron con fuerza el anuncio del lunes por parte de Ortega, quien ha estado en el poder desde 2007 y, tras un controvertido cambio constitucional el año pasado, ahora gobierna junto a su esposa, Rosario Murillo, como “co-presidente”.
Durante la ceremonia conmemorativa del 47º aniversario de la revolución sandinista de 1979, en la que ayudó a derrocar al fuerte régimen de Anastasio Somoza García, Ortega afirmó que trabajaría con el congreso para aprobar nuevas leyes que construirían un “muro” contra la oposición.
Plan de trabajo citado como medida para garantizar estabilidad
El martes, la Asamblea Nacional controlada por Ortega emitió un comunicado en el que, bajo el pretexto de “garantizar la paz, la seguridad, la estabilidad y la continuidad de los logros en la lucha contra la pobreza”, anunció que “comenzaría el análisis necesario para elaborar un plan de trabajo para implementar las directrices del presidente”.
Aunque el gobierno de Ortega y Murillo ya ha presenciado una profunda erosión de la democracia —marcada por la represión violenta de protestas, la detención de miles de personas y el exilio forzoso de casi un millón de nicaragüenses, el anuncio del lunes marcó un importante escalado retórico que ahora se está poniendo en práctica por parte del congreso.
El miércoles, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió a las autoridades nicaragüenses que “reabran el espacio cívico y restablezcan el Estado de derecho”, mientras que personas de todas las opiniones políticas deben poder votar y postularse, de acuerdo con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos del Estado.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien se refiere al gobierno del país como la “dictadura de Murillo-Ortega”, declaró en un comunicado del martes que “el pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus líderes mediante elecciones democráticas” y Estados Unidos “insta a la comunidad internacional a unirse” contra el gobierno.
El largo periodo de Ortega y el aumento de su mandato
El periodo ininterrumpido de casi 20 años en el poder de Ortega no es su primer mandato,dirigió la junta que asumió el poder tras la revolución sandinista y, en 1984, fue elegido presidente, permaneciendo en el cargo hasta 1990.
El actual mandato. Al que fue elegido tras prohibir los partidos de oposición y encarcelar a todos los candidatos presidenciales de la oposición antes de las elecciones de 2021, debía finalizar el próximo noviembre. Sin embargo. Los cambios constitucionales del año pasado extendieron el mandato presidencial de cinco a seis años.
A pesar del anuncio del congreso, aún no está claro si las elecciones de 2027 se cancelarán por completo o si Ortega y Murillo se presentarán sin oposición.
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