El biógrafo de Donald Trump, Michael Wolff, reveló en una reciente entrevista en un podcast que el círculo cercano del presidente permanece en la oscuridad sobre sus decisiones en el conflicto con Irán, excepto su yerno, Jared Kushner. Wolff, quien tuvo acceso sin precedentes a la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump, afirma que Kushner es la única persona que realmente comprende las intenciones del presidente sobre el tema y es la única a quien escucha.

El ‘cerebro de esta operación’

Según Wolff, quien participó en el podcast Inside Trump’s Head, la administración Trump ha ofrecido poca claridad sobre su estrategia en el Medio Oriente, lo que ha generado inquietud incluso entre los republicanos. ‘No ha consultado con nadie’, dijo Wolff. ‘Literalmente, ninguno. Si estás buscando el cerebro de esta operación, sería Jared Kushner.’

Esta afirmación surge en un momento de crecientes preocupaciones sobre la falta de una estrategia coherente en el conflicto con Irán. Kushner, quien no tiene un rol oficial de asesor principal en la segunda administración de Trump, ha actuado como un diplomático clave junto al empresario Steve Witkoff. El Daily Beast informó que ambos hombres participaron en negociaciones fallidas con el régimen iraní justo antes de que comenzaran los ataques.

La influencia financiera de Kushner y sus vínculos en el Medio Oriente

Wolff argumenta que la influencia de Kushner proviene de su comprensión de la motivación principal de Trump: el beneficio personal. ‘Cuando miras lo que hace Trump, por qué lo hace, siempre es inteligente mirar qué puede obtener de ello’, explicó Wolff. ‘¿Cuál es la ventaja personal para Donald Trump?’

Kushner tiene un historial prolongado de asegurar importantes acuerdos financieros para la familia Trump, incluyendo una inversión de 2.000 millones de dólares de un fondo saudí en su firma de capital privado, Affinity Funds. Trump también ha estado ampliando su círculo de aliados de otras maneras, con una reciente y controvertida adición a su Consejo de la Paz que ha generado nuevas preocupaciones.

Los vínculos de Kushner en el Medio Oriente van más allá de Arabia Saudita. Tiene relaciones prolongadas con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el sheij Mohamed bin Zayed, y con el emir qatari Tamim bin Hamad Al Thani. A pesar de estos intereses financieros personales en la región, Trump envió a Kushner para reunirse con negociadores iraníes en conversaciones sobre el desarme nuclear el mes pasado en Ginebra.

Intereses empresariales que moldean la política exterior

Wolff sugiere que la atención principal de Trump siempre ha estado en el negocio, la propiedad, el petróleo y el capital, y que ha visto el Golfo Pérsico como una área clave de oportunidad. Esto indica que los intereses empresariales pueden estar influyendo en decisiones serias de política exterior.

Las preocupaciones también crecen fuera del círculo cercano del presidente. El ex asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, ha expresado profundas preocupaciones sobre que Trump ‘no haya pensado en las implicaciones o haya preparado el terreno’ para sus objetivos en esta guerra. El conflicto ya ha resultado en la muerte de seis soldados estadounidenses y al menos 1.000 civiles.

La advertencia de Bolton plantea serias preguntas sobre si hay una estrategia clara y pensada detrás de la acción militar. Estas preocupaciones van más allá del conflicto con Irán, ya que Trump también ha ignorado las preocupaciones sobre nuevas amenazas terroristas domésticas, lo que sugiere que la aproximación del gobierno a la seguridad nacional sigue siendo cuestionada en general.

Según Wolff, la falta de una estrategia clara y la influencia de Kushner destacan la naturaleza caótica de las decisiones de Trump en política exterior. ‘Si estás buscando el cerebro de esta operación, es Kushner’, dijo. ‘Él es la única persona verdaderamente dentro de la cabeza de Trump.’