La República Democrática del Congo acordó aceptar a migrantes deportados desde EE.UU. que no son congoleños, según un acuerdo que entró en vigor este mes, informaron autoridades. El Ministerio de Comunicaciones anunció el acuerdo el domingo, indicando que se ha establecido un sistema temporal de recepción para acoger a los migrantes, aunque se han seleccionado instalaciones en la capital, Kinshasa, para albergar a los llegados.
Apoyo logístico de EE.UU.
El comunicado del gobierno congoleño señaló que EE.UU. proporcionará apoyo logístico y técnico para el plan, añadiendo que el gobierno congoleño no asumirá ningún costo financiero para la iniciativa. El gobierno no especificó el número de deportados que aceptarían, pero EE.UU. ya ha enviado deportados a varios otros países africanos como parte de su campaña contra la inmigración.
Funcionarios congoleños subrayaron que no hay planes de devolver a los migrantes a sus países de origen, donde algunos temen persecución; dijeron que la decisión de aceptar migrantes de terceros países se alinea con el compromiso de la RD Congo con la dignidad humana, la solidaridad internacional y la protección de los derechos de los migrantes.
No es una solución permanente
Las autoridades congoleñas aclararon que el plan no es un mecanismo de reubicación permanente ni una externalización de políticas migratorias. El Departamento de Estado de EE.UU. no comentó sobre las comunicaciones diplomáticas con otros gobiernos, pero afirmó que sigue firme en su compromiso de poner fin a la inmigración ilegal y masiva y apoyar la seguridad en las fronteras de EE.UU.
La administración del presidente Donald Trump ha deportado a docenas de personas a terceros países desde que asumió el poder el pasado enero como parte de su enfoque duro hacia la inmigración. Campañas por los derechos humanos condenaron la política, con algunos cuestionando su legalidad.
La RD Congo se une a otros países africanos, incluidos Eswatini, Ghana y Sudán del Sur, en recibir deportados de EE.UU. Según un informe minoritario del comité de relaciones extranjeras del Senado de EE.UU., la administración de Trump probablemente haya gastado más de 40 millones de dólares en deportaciones a terceros países hasta enero de 2026, aunque el costo total es desconocido.
EE.UU. ha proporcionado más de 32 millones de dólares directamente a cinco países—Guinea Ecuatorial, Ruanda, El Salvador, Eswatini y Palau—para facilitar las deportaciones. EE.UU. también negocia un acuerdo de minerales con la RD Congo para obtener acceso a las vastas reservas del país de metales clave como el cobalto, el tantalio, el litio y el cobre.
Acuerdo de paz con Ruanda
Bajo Trump. EE.UU. también facilitó un acuerdo de paz entre la RD Congo y Ruanda, aunque su implementación sigue siendo un desafío. El acuerdo para aceptar deportados de EE.UU. destaca la compleja interacción entre políticas migratorias y relaciones internacionales, con el gobierno congoleño buscando equilibrar preocupaciones humanitarias con consideraciones diplomáticas y económicas.
La decisión de aceptar deportados de EE.UU. ha generado discusiones sobre las implicaciones más amplias de las políticas de deportación a terceros países y su impacto en migrantes y países anfitriones. A medida que la situación evoluciona. El gobierno congoleño continuará supervisando la implementación del plan para asegurar que se alinee con sus principios declarados de dignidad humana y solidaridad internacional.
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