El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, calificó el acuerdo como un ‘acuerdo histórico’ y un ‘gran triunfo para los Estados Unidos y el pueblo estadounidense’, según la BBC. Indicó que el acuerdo ‘aborda de manera permanente y completa nuestras preocupaciones de seguridad nacional en Groenlandia’; El acuerdo reconoce los intereses de Groenlandia y su lugar en la cooperación internacional, según un comunicado del gobierno danés.

Amenazas de anexión de Trump y respuesta

El presidente Trump había intentado durante meses comprar o anexar el territorio rico en minerales bajo control danés, según la BBC, e incluso amenazó con acciones militares, lo que generó un fuerte rechazo por parte de los daneses y otros países de la OTAN. Trump ha afirmado que Groenlandia es esencial para su plan de construir un sistema de defensa Golden Dome para proteger a EE.UU. contra ataques con misiles de Rusia y China, según la BBC. También ha destacado que los aliados europeos podrían colaborar en este esfuerzo.

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, describió la propuesta de Trump para convertir a Groenlandia en parte de EE.UU. como ‘absurda’ en 2019, según la Stiftung Wissenschaft und Politik. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Groenlandia respondió brevemente en un tuit: ‘Estamos abiertos para negocios, no para ventas.’

Implicaciones estratégicas y económicas

La isla cuenta con vastas y en su mayoría no explotadas reservas de minerales de tierras raras, muchos de los cuales son clave para tecnologías como teléfonos móviles y vehículos eléctricos, según la BBC. Estos recursos son un factor clave en el interés estratégico tanto de EE.UU. como de Dinamarca.

EE.UU. ya tiene más de 100 soldados estacionados permanentemente en su base de Pituffik, en la punta noroeste del territorio, según la BBC — El acuerdo de 1951 entre EE.UU. y Dinamarca permite a EE.UU. enviar tantos soldados como desee a Groenlandia. No está claro cómo difiere el nuevo acuerdo de este, según la BBC.

Evaluación e implicaciones

Según la Stiftung Wissenschaft und Politik, la adquisición de Groenlandia ha sido repetidamente tema de discusión dentro de los círculos del gobierno estadounidense desde el siglo XIX debido a la ubicación estratégica de la isla y sus recursos. Los servicios de inteligencia daneses han identificado a EE.UU. como una potencial amenaza para la seguridad del Reino desde que Washington ya no descarta el uso de la fuerza militar incluso contra aliados, según la Stiftung Wissenschaft und Politik.

Según el DGAP, no existe un caso estratégico convincente para una toma de control estadounidense de Groenlandia; lo que EE.UU. busque allí—derechos de sobrevuelo, derechos de establecimiento de bases, acceso a inteligencia o exploración minera—Dinamarca y Groenlandia han estado dispuestos a proporcionar desde hace tiempo. Esta cooperación se basa en el Acuerdo de Defensa Danés-Americano de 1951 y en el Tratado de la OTAN de 1949; Dinamarca y EE.UU. son aliados, y la esencia misma de una alianza es disuadir amenazas colectivamente, según el DGAP.

Se ha señalado la decisión de EE.UU. de reducir su presencia militar en Groenlandia desde las decenas de miles de militares durante la Guerra Fría hasta solo cientos hoy en día. Si Washington decidiera revertir este curso y aumentar el número de tropas en respuesta a una percepción de amenaza más elevada, los aliados de la OTAN apoyarían ampliamente tal movimiento, según el DGAP. Sin embargo, si este asunto no se trata de seguridad compartida dentro de la OTAN, sino más bien de propiedad estadounidense y expansión territorial, el cálculo cambia fundamentalmente, para los groenlandeses, para los daneses, para los aliados de la OTAN y, en última instancia, para EE.UU. mismo, según el DGAP.