Tras la finalización de la Gran Presa Hidroeléctrica de Etiopía (GERD) en septiembre de 2025, Etiopía anunció planes para desarrollar tres proyectos adicionales de generación de energía a lo largo del Nilo Azul. Estos incluyen las presas de Karadobi, Mandaya y Beko Abo, cuya capacidad combinada se espera que genere unos 5.700 megavatios de electricidad, según un estudio académico de 2024 patrocinado por la Iniciativa del Cuenca del Nilo.

Objetivos estratégicos de Etiopía

Para Etiopía, expandir su capacidad hidroeléctrica es un aspecto clave de su estrategia nacional para mejorar el acceso a la electricidad y el desarrollo económico; el país ha enfrentado prolongados cortes de energía, con millones de sus ciudadanos sin acceso confiable a electricidad. Los nuevos proyectos de presas coinciden con ambiciones más amplias de modernizar la infraestructura y mejorar la seguridad energética; “Expandir la energía hidroeléctrica es esencial para un país donde millones de personas históricamente han carecido de acceso confiable a la electricidad”, según Al Jazeera.

Limitada influencia de Egipto

A pesar de años de presión diplomática y mediación internacional, Egipto ha tenido dificultades para ejercer una influencia significativa sobre los planes de desarrollo del Nilo por parte de Etiopía; la experiencia con la GERD ha revelado los límites de la influencia de El Cairo, especialmente mientras Etiopía continúa avanzando con nuevos proyectos. La estrategia de Egipto se ha centrado en la diplomacia, la presión internacional y la cooperación con Sudán, en lugar de oponerse abiertamente, según Al Jazeera.

Los esfuerzos por mediar el conflicto del agua del Nilo también han enfrentado desafíos; Estados Unidos intentó una mediación en finales de 2019, pero las negociaciones se han estancado repetidamente. Para finales de febrero de 2026, la última ronda de conversaciones no logró un acuerdo amplio sobre el llenado y operación de la presa GERD, según un informe de 2026 de la Fundación Wissenschaft und Politik (SWP). El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, sugirió que podría llevar meses alcanzar un acuerdo.

Enfoques alternativos para resolver el conflicto

Con los esfuerzos de mediación mostrando progresos limitados, algunos analistas argumentan que una compensación podría ser un camino más viable para reducir las tensiones. Alemania y sus socios europeos han sido instados a apoyar a Egipto en la creación de un mecanismo de compensación para Etiopía, que podría incluir incentivos financieros por concesiones sobre la GERD. Una estrategia así podría ayudar a estabilizar la región y reducir la presión migratoria, según SWP.

No obstante, cualquier apoyo financiero de Europa debería estar vinculado a condiciones claras para Egipto, como mejoras en la gestión del agua y en la gobernanza general, según SWP. Este enfoque busca garantizar que cualquier acuerdo sea sostenible y equitativo para todas las partes involucradas.

Mientras Etiopía avanza con sus nuevos proyectos de presas, las implicaciones más amplias para Sudán y Egipto siguen siendo inciertas; el impacto eventual de las nuevas instalaciones dependerá de los detalles específicos de su construcción y operación, según Al Jazeera. Los próximos meses pondrán a prueba si Egipto puede traducir sus preocupaciones históricas en una influencia significativa sobre el desarrollo del Nilo Azul.