Con las elecciones húngaras a punto de celebrarse, la carrera entre el líder de larga data Viktor Orbán y el candidato Péter Magyar ha llegado a un momento key, según BBC News. Magyar, líder del movimiento de oposición Tisza, intenta poner fin a 16 años de mandato del partido Fidesz, mientras que Orbán enfrenta encuestas que muestran que está rezagado en la mayoría de las regiones.

Últimas paradas de campaña y movilización

Magyar, quien ha estado haciendo campaña de forma agresiva, le dijo a sus entusiastas seguidores: ‘Estamos en las puertas de una victoria con dos tercios de los votos. ¡Prepárense y empujemos por los últimos 100 millones de votos!’ Su última parada de campaña será en Debrecen, la segunda ciudad más grande de Hungría, mientras que Orbán se dirigirá a un mitin en Budapest, según BBC News.

El mitin más grande de la campaña tuvo lugar el viernes por la noche, cuando decenas de miles de húngaros se reunieron en la Plaza de los Héroes de Budapest para un concierto contra el partido Fidesz. Sin embargo. Fanni, una primera votante que viajó desde un pueblo a dos horas de distancia, dijo: ‘Lo siento en mis huesos que algo va a cambiar — no creo que votaría por [Magyar] en una situación ideal, pero este es nuestro único chance.’

La ira pública y alianzas internacionales

La mayor amenaza para Orbán proviene de una amplia gama de ira pública, principalmente canalizada en el movimiento Tisza, liderado por un ex miembro interno de Fidesz. Magyar, quien también fue miembro de Fidesz, ha recibido apoyo internacional, incluyendo visitas del vicepresidente de EE.UU. JD Vance y una promesa del presidente Donald Trump de ‘usar todo el poder económico de Estados Unidos para fortalecer la economía húngara’ si Orbán gana, según BBC News.

A pesar de las alianzas internacionales de Orbán, incluyendo vínculos cercanos con Trump y el presidente ruso Vladimir Putin, su apoyo doméstico ha disminuido, as Algunos encuestadores pro-Fidesz aún le dan una ventaja a Orbán, pero su campaña carece del impulso de su rival. Orbán advierte a su audiencia: ‘Podríamos perder todo lo que hemos construido’ y llama a la unidad nacional en un momento de dificultad.

Magyar, quien ha recorrido el país con un horario agotador de hasta siete discursos de campaña al día, cree que la victoria está al alcance, though En la ciudad del norte occidental de Mosonmagyaróvár, declaró que era hora de reescribir la historia con un ‘cambio de régimen’.

Descontento juvenil y cambios políticos

El atractivo de Magyar ha sido especialmente fuerte entre los jóvenes votantes, quienes sienten que no hay futuro en Hungría bajo el mandato de Fidesz; Laura, una primera votante, dijo: ‘En este momento no hay futuro para los jóvenes en Hungría. No tengo recuerdos de ningún otro gobierno que no sea Fidesz.’

La analista política Zsuzsanna Végh del Fondo Alemán de los Estados Unidos señala un claro cambio de rumbo entre los jóvenes de 18 a 29 años, con encuestas que muestran que Fidesz obtiene menos del 10% de los votos de los jóvenes. Añade: ‘Hay cambios generales en términos de las pequeñas ciudades y, en menor medida, en los pueblos también hacia la oposición, que han sido bastiones de Fidesz.’

La capacidad de Magyar para movilizar multitudes es rara, según Végh, quien afirma que la participación y la movilización son señales claras de la fuerza de la oposición. Si Magyar logra una mayoría en el parlamento, significaría el fin del mandato de Orbán y muchas de sus políticas, pero sin ganar dos tercios de los asientos, tendrá dificultades para eliminar gran parte de la infraestructura de apoyo a Fidesz en el poder judicial y otros sectores.

Para lograrlo. Magyar necesita revertir el control prolongado de Fidesz en ciudades y pueblos como Székesfehérvár, tradicional bastión de Fidesz. La última visita de Orbán a la zona fue recibida con fuerte apoyo, según estimó un vendedor en el lugar, el 90% de la multitud eran partidarios de Fidesz.

El discurso anti-EU y anti-Ucrania ha sido un pilar de la campaña de Orbán, con carteles de Fidesz que muestran al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky junto a Magyar y las palabras ‘¡Son peligrosos!’ debajo. El hombre más rico de Hungría. György Wáberer. Acusó a Fidesz de ‘miedo’ sobre la UE y Ucrania mientras se acerca al Kremlin.

Magyar ha dado la bienvenida a las cámaras de televisión rusas de propaganda a sus mitines, diciéndoles que pueden esperar un cambio real de régimen. Sus seguidores han gritado ‘¡Los rusos vayan a casa!’, una señal de que muchos húngaros han tenido suficiente de la influencia rusa, un sentimiento que data de 1956 cuando Moscú envió tanques para aplastar la revuelta húngara contra la ocupación soviética.