El S&P 500 ha caído más del 3% al subir el precio del petróleo a 104 dólares el barril, generando temores de estanflación y desaceleración económica. El aumento brusco del precio del crudo Brent, el referente internacional, ha inquietado los mercados globales, con el Índice de Volatilidad del Chicago Board Options Exchange (VIX) que subió a 31, el nivel más alto en 11 meses.

Turbulencia en los mercados y alza del petróleo

El precio del crudo Brent ha subido aproximadamente 33 dólares, o un 47%, desde el inicio del conflicto en el Medio Oriente. Al cierre del lunes, 9 de marzo, el precio era de 104 dólares el barril, un salto significativo desde los 71 dólares el barril antes del inicio de la guerra. Esta alza ha provocado una caída pronunciada en el mercado accionario, con el índice S&P 500 cayendo más del 3% en los días siguientes al estallido del conflicto.

Los inversores temen que los precios crecientes del petróleo puedan frenar el crecimiento económico global y elevar la inflación. Los costos energéticos son una de las principales erogaciones domésticas, y el crudo es un insumo clave en la producción de plásticos, fertilizantes y otros bienes. Esta combinación de desaceleración del crecimiento y aumento de la inflación se conoce como estanflación, una situación especialmente perjudicial para los mercados accionarios.

Rendimiento del S&P 500 durante alzas del petróleo

Ritholtz Wealth Management ha analizado cómo ha rendido el S&P 500 durante períodos de alza y caída en los precios del petróleo. Desde 1986, el S&P 500 ha tenido un promedio de 13,1% en años con alzas en los precios del petróleo, en comparación con 11,1% en años con descensos. Esto sugiere que los aumentos en el precio del petróleo no siempre son negativos para el mercado accionario.

Una razón de esto es que los precios más altos del petróleo suelen indicar mayor actividad económica. Un mayor consumo de petróleo puede ser señal de mayor producción industrial, más viajes aéreos y un mayor consumo energético en general. Esto puede llevar a mayores ganancias corporativas y a un mercado accionario más sólido.

Además, cuando los precios del petróleo suben 5% durante dos días consecutivos, como ocurrió la semana pasada, los datos históricos muestran que las acciones suelen tender a subir en los meses siguientes. Este patrón sugiere que, aunque la volatilidad a corto plazo puede ser preocupante, el mercado suele recuperarse y alcanzar nuevos máximos con el tiempo.

Alza actual del petróleo y sus implicaciones

El aumento actual en el precio del petróleo no está impulsado por el crecimiento económico, sino por temores a una escasez. En el Estrecho de Ormuz, por el que se transporta alrededor del 20% del petróleo mundial, la actividad de transporte ha prácticamente detenido. El conflicto parece estar expandiéndose, lo que agrava aún más las preocupaciones sobre interrupciones en el suministro de petróleo.

A pesar de estos desafíos, los inversores a largo plazo se recomienda mantener la calma y mantener sus posiciones en empresas con fundamentos sólidos. Históricamente, el mercado accionario ha mostrado resiliencia y se ha recuperado de choques similares. A menos que un inversor necesite acceder a sus fondos en los próximos uno o dos años, mantener posiciones en empresas bien gestionadas y de alta calidad suele ser la mejor estrategia.

Según Ritholtz Wealth Management, el mercado tiene un patrón consistente de recuperación tras alzas en los precios del petróleo, aunque pueda haber volatilidad a corto plazo. Este es un factor clave para los inversores a largo plazo que no necesiten liquidez inmediata.

Los analistas sugieren que, aunque la situación actual es preocupante, el outlook a largo plazo para el mercado accionario sigue siendo positivo. Lo fundamental es enfocarse en los fundamentos de las empresas individuales y de la economía en general, en lugar de dejarse llevar por fluctuaciones a corto plazo.