La inflación en Estados Unidos alcanzó el 4.2% en mayo, el nivel más alto en tres años, impulsada principalmente por el aumento de precios de la energía, según el Bureau of Labor Statistics. Este es el tercer aumento mensual consecutivo desde el inicio del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán, con tasas anuales de 3.3% en marzo y 3.8% en abril. En febrero, antes de que el conflicto comenzara, la inflación estaba en el 2.4%.

Costos energéticos elevados y su impacto en los consumidores

Los precios de la energía fueron responsables del 60% del aumento del IPC en mayo, con un promedio de $4.15 por galón de gasolina, $1 más que hace un año. Los pasajes aéreos también subieron un 26.7% anual. La Casa Blanca afirmó que. A pesar de las interrupciones causadas por Irán, la agenda económica del presidente Trump ha dado “resultados significativos para el pueblo estadounidense”. Kush Desai. Portavoz de la Casa Blanca. Señaló que los precios de medicamentos recetados, productos lácteos y seguros continúan disminuyendo debido a las políticas del gobierno de Trump.

Presiones económicas más amplias y reacciones globales

Al excluir los precios volátiles de energía y alimentos, el IPC básico subió un 2.9% en mayo; La inflación en Argentina también subió al 3.4% en marzo, con un aumento anual del 32.6%, el más alto desde marzo de 2025. El gobierno argentino. Liderado por Javier Milei, ha tenido dificultades para controlar la inflación en medio de una grave crisis de consumo. Mientras tanto, en Australia, el dólar australiano registró ganancias al disminuir las tensiones geopolíticas y China reportó un superávit comercial de $105.43 mil millones en mayo, el más alto desde enero.

Los precios del oro cayeron un 0.6% a $4.686,35 por onza, ya que los inversores se volvieron pesimistas sobre la capacidad de la Reserva Federal para reducir las tasas de interés este año debido a la persistente inflación en EE.UU. impulsada por la guerra con Irán. La inflación de productores en EE.UU. también subió más de lo esperado en abril, con el mayor aumento desde principios de 2022.

Inflación de alimentos y servicios amplía preocupaciones

La inflación de abril fue impulsada por un aumento del 3.8% en los precios de la energía, que representaron más del 40% del incremento del IPC. Los precios de la gasolina subieron un 5.4% en abril tras un aumento del 21.2% en marzo, y los precios del diésel subieron un 17%. Los precios de alimentos aumentaron un 0.5% en abril, con una inflación en supermercados del 0.7%, el mayor aumento desde agosto de 2022. Los precios de la carne de res subieron un 2.7%, el más alto desde noviembre de 2024, mientras que los precios del café subieron un 2% y los de frutas y verduras aumentaron un 1.8%.

Los economistas advirtieron que la inflación de alimentos podría persistir debido a las interrupciones en el suministro de fertilizantes y cadenas de distribución globales, especialmente alrededor del estrecho de Ormuz. Las tarifas eléctricas también aumentaron debido a la creciente demanda de centros de datos de inteligencia artificial. La Casa Blanca destacó que la agenda económica más amplia está dando resultados, aunque los críticos argumentan que la inflación sigue siendo un desafío significativo para las familias estadounidenses.