Irán ha afirmado tener ‘control total’ del estrecho de Ormuz, un paso crucial por el que transita el 20% del petróleo mundial, tras una serie de escaladas en el Medio Oriente. El movimiento ha provocado una caída del 80% en el tráfico marítimo, según Lloyd’s List Intelligence, con expertos advirtiendo de posibles alzas en los precios del petróleo hasta los tres dígitos.

Importancia estratégica del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es un pasaje de 160 kilómetros de largo y 34 de ancho que conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán. En su punto más estrecho, está controlado tanto por Irán como por Omán, con el derecho internacional permitiendo que cada país reclame una zona de 12 millas náuticas alrededor de su costa. El estrecho actúa como una arteria vital para el comercio mundial de petróleo, con alrededor de 20 millones de barriles de petróleo pasando por él diariamente, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.

Cerca de 500 millones de barriles de petróleo y 6 millones de toneladas de gas natural licuado transitan por el estrecho cada mes, con gran parte destinada a mercados asiáticos como China, India y Japón. Este volumen representa un quinto del consumo mundial de petróleo y un tercio de la oferta mundial de gas natural licuado, según Lloyd’s List Intelligence.

El estrecho está flanqueado por algunos de los países productores de petróleo más grandes del mundo, incluyendo Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y Irán mismo. Aunque parte del petróleo puede transportarse por tuberías, la mayoría aún depende del estrecho para su exportación. Alrededor de 3.000 barcos pasan por el estrecho cada mes, sumando más de 30.000 anualmente, según Lloyd’s List.

Escalada y consecuencias

La crisis actual comenzó después de que misiles estadounidenses hundieran varios buques iraníes, lo que llevó a Irán a cerrar el estrecho. Para el domingo, el tráfico marítimo había caído en un 80%, con algunos informes citando una caída del 94%. Solo tres barcos pasaron por el estrecho, muy por debajo del promedio de 138, según el Centro Conjunto de Información Marítima en Bahrein.

Al menos cuatro tanqueros fueron atacados durante el caos, y las aseguradoras marítimas han retirado su cobertura, aumentando el riesgo para las empresas de transporte. Al menos un miembro de la tripulación india fue asesinado, con varios otros reportados heridos. Alrededor de 150 buques han anclado cerca del estrecho, mientras que cientos más lo han hecho cerca de países del Golfo, creando un importante retraso.

La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) ha advertido que cualquier barco que intente pasar por el estrecho podría enfrentar fuego, según un comunicado oficial del oficial de la Armada de la IRGC, Mohammad Akbarzadeh. Esta medida ha sido respondida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que la Armada estadounidense comenzaría a escoltar tanqueros de petróleo por el estrecho ‘tan pronto como sea posible.’

‘Sin importar qué, Estados Unidos garantizará el flujo libre de energía al mundo’, afirmó Trump en Truth Social. También ordenó a la Corporación de Financiación Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos que proporcione ‘seguros y garantías contra riesgos políticos’ para el comercio marítimo en la región.

Implicaciones económicas y políticas globales

La interrupción en el estrecho de Ormuz ha generado preocupación sobre la seguridad energética mundial. El gestor de cartera senior Hakan Kaya de Neuberger Berman advirtió que un cierre total del estrecho durante un mes o más podría impulsar los precios del petróleo, actualmente alrededor de 80 dólares por barril, hasta los tres dígitos y enviar los precios del gas natural europeo de vuelta a los niveles de crisis de 2022.

China y Japón, que dependen en gran medida de las importaciones de petróleo a través del estrecho, han llamado a una desescalada inmediata del conflicto. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China afirmó que el país tomaría ‘medidas necesarias’ para garantizar su seguridad energética, según una rueda de prensa del martes.

Los expertos señalan que la crisis actual recuerda a la de los años 80, cuando Irán cerró brevemente el estrecho durante la guerra Irán-Irak. Sin embargo, la situación actual se ve agravada por un conflicto regional más amplio, incluyendo las recientes tensiones entre Israel e Irán y la participación militar estadounidense en la región.

Los analistas sugieren que un cierre total o casi total del estrecho podría tener graves repercusiones económicas, no solo para los precios del petróleo y el gas, sino también para las cadenas de suministro globales. Estados Unidos y sus aliados se espera que tomen medidas adicionales para garantizar la seguridad del estrecho, aunque aún es incierto cuán efectivas serán estas medidas frente a las hostilidades continuas.

La situación resalta la importancia estratégica del estrecho de Ormuz y el potencial de que los conflictos regionales tengan consecuencias globales. Mientras la crisis continúa desarrollándose, el mundo observa atentamente cualquier desarrollo que pueda desescaladar la situación o agravar aún más la región.