La guerra en curso entre Estados Unidos, Israel y Irán ha mostrado cómo las normas establecidas sobre conflictos internacionales están siendo fundamentalmente cuestionadas. Según la BBC. El presidente de Estados Unidos. Donald Trump. Ha amenazado en múltiples ocasiones con usar una fuerza abrumadora contra instalaciones energéticas iraníes, incluyendo el campo de gas de Pars del sur y centrales eléctricas, si Irán retoma su ofensiva. Estos acontecimientos han generado serias preocupaciones sobre el orden basado en reglas a nivel global, diseñado para proteger a los civiles y evitar guerras fuera de la defensa propia o la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU.

Desafíos legales al orden basado en reglas

Luis Moreno Ocampo. El primer fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), afirmó que el actual conflicto en el Medio Oriente constituye un crimen de agresión según el derecho internacional. Destacó que el uso de fuerzas armadas por un estado contra la soberanía, integridad territorial o independencia política de otro estado constituye una violación del sistema basado en reglas. Moreno Ocampo comparó la situación actual con los ataques de Rusia contra infraestructura energética en Ucrania, lo que llevó a investigaciones de la CPI contra funcionarios rusos por presuntos crímenes de guerra.

Moreno Ocampo advirtió que la situación actual se aleja de un sistema basado en reglas hacia uno donde las decisiones se toman según el capricho de líderes individuales. Dijo: “Ahora pasamos de un sistema basado en reglas a la ley del hombre, lo que decida hoy el presidente Trump será la norma. Eso no es un mundo viable”, según la BBC.

Justificaciones de Estados Unidos y reacciones internacionales

En respuesta, la Casa Blanca desestimó las declaraciones de Moreno Ocampo como “ridículas”. Un funcionario de la Casa Blanca argumentó que las acciones de Trump eran necesarias para eliminar la amenaza planteada por lo que describieron como un “regimen terrorista aislado”. El embajador de Estados Unidos en la ONU, Mike Waltz, le dijo a CBS News que el control de Irán sobre infraestructura crítica, su represión de su propia población y sus acciones contra sus vecinos justificaban atacar esas instalaciones.

No obstante, Moreno Ocampo señaló que los ataques de Irán contra sus vecinos del Golfo, países que no lo habían atacado, también serían considerados un crimen de agresión según el derecho internacional. Ni Estados Unidos, ni Israel, ni Irán son miembros de la CPI, pero la administración de Trump ha sancionado a varios jueces del tribunal en represalia por investigaciones previas sobre Estados Unidos e Israel.

Crímenes de guerra y impacto en civiles

Según el Estatuto de Roma, que estableció la CPI, atacar deliberadamente objetos civiles que no son objetivos militares se define como un crimen de guerra. Moreno Ocampo señaló que aunque los sitios civiles pueden perder su protección si se usan con fines militares, los ataques deben seguir los principios del derecho humanitario internacional, que distinguen entre combatientes y civiles.

Organizaciones de derechos humanos han expresado preocupaciones serias sobre el impacto en civiles de atacar centrales eléctricas iraníes, que empeoraría la situación ya crítica de cortes de electricidad. Estos apagones afectan servicios esenciales como la bomba de agua, fundamental para la vida diaria. Irán advirtió que si Estados Unidos lleva a cabo tales ataques, retaliaría atacando los sistemas energéticos y de agua de sus vecinos del Golfo.

Mientras tanto, el conflicto ha visto misiles caer cerca de instalaciones nucleares en Irán e Israel. La Organización Mundial de la Salud ha descrito la situación como “peligrosa” y ha llamado a la moderación. Brian Finucane, exabogado del Departamento de Estado, le dijo a la BBC que las amenazas de Trump de atacar instalaciones energéticas iraníes probablemente no serán legales, ya que los objetivos no son claramente militares.

Impacto en la infraestructura energética global

El conflicto ya ha tenido un impacto significativo en la infraestructura energética de la región. Los ataques iraníes han dirigido sus miras a instalaciones energéticas en Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Bahrein, Kuwait, Omán, Irak e Israel. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), al menos 40 activos energéticos en nueve países han sido “gravemente o muy gravemente” dañados desde el inicio de la guerra.

Los ataques aéreos israelíes han apuntado a múltiples depósitos de combustible en y alrededor de Teherán, creando grandes bolas de fuego y enviando columnas gruesas de humo al aire. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha condenado los ataques de Irán contra sus vecinos del Golfo, pero críticos argumentan que la condena occidental de las violaciones iraníes se ve debilitada por la aparente abandono de tales normas por parte de Estados Unidos.

Orden internacional en cuestión

Brian Katulis, exoficial de seguridad nacional en gobiernos demócrata y republicano, le dijo a la BBC que las amenazas y acciones de Trump en Irán y Venezuela reflejan un “momento muy delicado para el orden internacional”. Advirtió que la incapacidad de Estados Unidos para asegurar una coalición para proteger el estrecho de Ormuz ha erosionado la confianza entre aliados, llevando a una era que él llamó “diplomacia de barco de fuerza bruta”.

Katulis señaló que las acciones de Trump indican un retorno a un sistema internacional más caótico, donde los estados pueden sentirse libres para actuar sin considerar el derecho internacional. Dijo: “Puedes hacer lo que quieras. La jungla ha regresado. De alguna manera, simplemente sigue las corrientes que ya estaban en el sistema internacional que se aceleraban”, según la BBC.

La Casa Blanca rechazó estas afirmaciones, afirmando que Trump ha restaurado la posición de Estados Unidos como la nación más poderosa del mundo, protegiendo a Estados Unidos y a sus aliados de la amenaza de un Irán armado con armas nucleares. Un funcionario de la Casa Blanca dijo que las administraciones anteriores no habían abordado eficazmente la amenaza iraní, permitiendo que el régimen construyera sus capacidades destructivas.

A medida que el conflicto continúa escalando, la pregunta sigue siendo si el orden internacional basado en reglas puede resistir las presiones de esta nueva realidad. Las apuestas son altas, con el potencial