Jenny Gilruth, secretaria de Educación, ha sido objeto de escrutinio tras revelarse que no declaró sus ingresos por un libro escolar en el registro de intereses ministeriales, a pesar de haberlo hecho en el registro de los diputados. La revelación ocurre días antes del final de la sesión de cinco años en Holyrood y ha generado preocupación sobre la transparencia y posibles conflictos de interés.
Preocupaciones sobre conflictos de interés
Jenny Gilruth, quien ocupa el cargo de secretaria de Educación, es coautora de un libro de texto para estudiantes que toman el curso de Estudios Modernos Nacionales 4/5. Según el gobierno escocés, espera recibir aproximadamente 500 libras al año en regalías por el libro. Aunque declaró este ingreso en el registro de intereses de los diputados, lo omitió en el registro ministerial, que exige el Código Ministerial escocés.
El Código Ministerial escocés establece claramente que los ministros deben declarar sus intereses tanto en el registro de los diputados como en el ministerial. El código añade: ‘Se recuerda a los ministros que las disposiciones del Código Ministerial son adicionales a los requisitos de la Ley sobre los Intereses de los Miembros del Parlamento Escocés de 2006, que se aplican tanto a los ministros que son diputados como a los oficiales legales.’
Una versión revisada del registro ministerial, publicada el viernes 13 de marzo, señala: ‘Como se mencionó en su registro de intereses de diputado, la secretaria del gabinete publicó un libro educativo antes de ser ministra.’ Sin embargo, esta aclaración no exime de la responsabilidad de declarar los ingresos en ambos registros.
Contenido del libro de texto
El libro en cuestión se titula ‘Leckie Course Notes – National 4/5 Modern Studies: Thorough Textbook to Learn CfE Topics.’ Fue coescrito por Elizabeth Elliott y Jenny Reynolds y publicado por primera vez por HarperCollins en 2014. El contenido del libro ha generado controversia, especialmente un pasaje que discute el papel del Parlamento escocés en asuntos reservados.
El pasaje afirma: ‘El Parlamento escocés ha aprobado una serie de leyes que la población escocesa apoya, como la educación universitaria gratuita y las recetas gratuitas. Por otro lado, aunque el Parlamento escocés puede debatir sobre asuntos reservados, no puede cambiar las leyes ni tomar decisiones sobre estos asuntos. Por ejemplo, los diputados debatieron el Brexit en 2018. Sin embargo, no tuvieron ninguna voz en la decisión tomada en la Cámara de los Comunes en Londres. Muchas personas consideran injusto que el Parlamento escocés no pueda aprobar leyes sobre asuntos reservados, ya que sienten que estos aspectos importantes de la vida de los escoceses no deberían estar controlados por Westminster.’
Miles Briggs, secretario sombra de Educación del Partido Conservador escocés, criticó el libro de texto, diciendo: ‘Es escandaloso que Jenny Gilruth esté obteniendo regalías de un libro escolar que parece más un manual de propaganda del SNP que una guía equilibrada sobre política. Solo lo descubrimos después de que actualizara tardíamente su registro de intereses, un clásico ejemplo de entregar la tarea tarde. Los padres estarán furiosos al saber que sus hijos están recibiendo una visión política sesgada y mentiras sobre partidos y políticas, mientras que la secretaria de Educación, que lamentablemente falla a profesores y estudiantes, se enriquece. Las aulas deberían ser lugares para hechos y debates equilibrados, no para la lavado de cerebro financiado por los impuestos que envidiaría el Kremlin.’
Antecedentes de Jenny Gilruth
Jenny Gilruth fue profesora antes de convertirse en diputada en 2016. Enseñó Estudios Modernos en la Royal High School de Edimburgo y Asuntos Sociales en la St Columba’s RC High School de Dunfermline. Ocupó varios cargos ministeriales desde 2020 antes de ser nombrada secretaria de Educación en 2023.
En el registro de los diputados, declaró: ‘Espero recibir una remuneración de hasta 500 libras al año. Esta remuneración representa regalías por un libro escrito antes de mi elección y no espero realizar ningún trabajo editorial durante esta sesión.’
La controversia ha reavivado el debate sobre la necesidad de mayor transparencia en el proceso político. Los críticos argumentan que la falta de declaración de ingresos en ambos registros socava la confianza pública en la integridad del gobierno y plantea preguntas sobre posibles conflictos de interés. El asunto también resalta la importancia de garantizar que los materiales educativos utilizados en las escuelas sean neutrales y equilibrados en su presentación de cuestiones políticas y sociales.
Con la próxima elección general, el momento de esta revelación es particularmente significativo. La controversia podría influir en la percepción pública del gobierno escocés y su compromiso con la transparencia y la responsabilidad. También plantea preguntas sobre el papel de la educación en la formación de las opiniones políticas de los jóvenes y si el currículo debería verse influenciado por agendas políticas.
Se espera que el Parlamento escocés aborde el asunto en las próximas semanas, con llamados a revisar el registro de intereses ministeriales y los procedimientos para declarar ingresos externos. La secretaria de Educación también está bajo presión para proporcionar una explicación detallada de por qué los ingresos no se declararon en el registro ministerial y qué pasos se tomarán para prevenir problemas similares en el futuro.
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