En las colinas del valle de Bekaa, en Líbano, la ciudad de Nabi Chit lleva las cicatrices de los recientes bombardeos israelíes. El centro de la ciudad, que antes era un lugar de vida cotidiana, ahora es un paisaje de escombros y destrucción. Un antiguo edificio de apartamentos ha quedado reducido a un gran vacío, con un lado completamente desaparecido. El alcalde de Nabi Chit, parado en un mirador sobre la destrucción, le dijo a CBC: ‘No somos nosotros los que invadimos. Ellos son los que nos invaden. Todos nos uniremos y los vamos a matar con nuestras propias manos. No vamos a permitir que los zionistas cumplan sus sueños.’

Amenaza existencial y postura internacional

Con su aliado Irán bajo ataque por parte de Estados Unidos e Israel, y el ejército israelí bombardeando los almacenes de armas e infraestructuras de Hezbollah, la pregunta persiste: ¿Puede sobrevivir Hezbollah esta guerra? Según el general retirado del ejército libanés Khalil Helou, ‘Con un Irán debilitado, Irán ya no puede ayudar mucho a Hezbollah. En cuanto al dinero, las armas, el apoyo logístico y la capacitación, creo que esto será extremadamente difícil.’

Helou señaló que, aunque Hezbollah ha demostrado la capacidad de lanzar volados de cohetes hacia Israel, incluyendo un gran ataque coordinado con Irán la semana pasada, la disparidad en poder militar y aéreo sigue siendo clara. ‘Al final, Hezbollah es el perdedor. Los israelíes tienen la ventaja, pero ¿todavía estará aquí en unos meses? La respuesta es sí.’

Opinión pública y presión internacional

No obstante, algunos ciudadanos libaneses se están cansando del conflicto y quieren en silencio que Israel termine el trabajo. El analista político y columnista Ali Hamade dijo: ‘Escucharás a muchos libaneses, cristianos, drusos, incluso muchos suníes, diciendo que quieren deshacerse de Hezbollah a cualquier costo. No les gusta Israel, saben que es un problema, pero quieren que este drama de Hezbollah termine.’

La presión internacional se está incrementando, con Canadá, el Reino Unido, Alemania, Francia e Italia emitiendo un comunicado conjunto exigiendo que Hezbollah deje de disparar cohetes a Israel y llamando a una solución política. Sin embargo, Hezbollah sigue siendo inflexible, rechazando cualquier desarme hasta que perciba una agresión israelí continua.

Control y resistencia en el valle de Bekaa

La influencia de Hezbollah sigue siendo fuerte en áreas como el valle de Bekaa, donde controla el acceso y la comunicación. Para visitar Nabi Chit, se necesitaba un escolta de Hezbollah, que guió a los periodistas dentro y fuera de la ciudad. Este nivel de control es evidente en otras áreas donde Hezbollah actúa como un ejército de facto, controlando quién entra y sale.

En los suburbios del sur de Beirut y en el valle de Bekaa, Hezbollah goza de un fuerte apoyo, especialmente entre las comunidades chiítas. Jano Alawie, una residente que huyó de su hogar en el sur hacia una zona temporalmente segura en Beirut, dijo: ‘Incluso si perdemos todas nuestras casas, no lamentaremos los escombros. La resistencia nos protege. Cuando nazca nuestro hijo, su primera palabra será Hezbollah. ¿Qué crees que dirá cuando crezca?’

La crisis humanitaria en Líbano empeora, con más de un millón de personas desplazadas en un país de casi seis millones. Según las autoridades libanesas, muchos de los desplazados provienen de aldeas chiítas en el sur de Líbano. El general retirado Helou advirtió que ‘Los israelíes están resolviendo su problema, pero transfiriendo su problema a otras partes de Líbano.’

Conflicto en aumento y víctimas

En Nabi Chit, nuevas tumbas en un cementerio local reflejan el costo de la guerra. Israel afirmó que sus fuerzas intentaron recuperar los restos de un aviador israelí que desapareció en Líbano hace casi 40 años. Sin embargo, los combatientes locales se involucraron en un tiroteo, lo que resultó en 41 muertos, según el Ministerio de Salud libanés.

En el cercano pueblo de Tamnin al-Tahta, el humo sube de los escombros de una fábrica de bloques de cemento donde diez personas, incluyendo a cuatro niños, murieron. Un trabajador agrícola nos mostró el daño en su tuk-tuk y los fragmentos de artillería que perforaron su tienda. ‘No había nada aquí’, dijo, refiriéndose al lugar del ataque.

Según el Ministerio de Salud libanés, más de 900 personas han muerto en Líbano durante las primeras dos semanas de la guerra. La comunidad internacional está presionando por una solución política, pero Israel ha rechazado las negociaciones hasta que Hezbollah se desarme.

Desarme y camino hacia adelante

Un acuerdo de desarme fue negociado con un cese de fuego anterior, y en 2025, las fuerzas armadas libanesas y UNIFIL trabajaron para desarmar a Hezbollah al sur del río Litani. Sin embargo, Ali Hamade dijo: ‘Se hizo parcialmente, pero nunca dijeron que fuera una limpieza profunda. Hezbollah aún tenía un arsenal de armas del que disponer.’

Con el estallido de la guerra el 2 de marzo, el gobierno libanés prohibió oficialmente las actividades militares de Hezbollah y rechazó lanzar cohetes o drones desde el territorio libanés. Sin embargo, hacer cumplir esta prohibición durante una guerra activa sigue siendo incierto.

El pueblo libanés vive una situación peligrosa y caótica. Hamade dijo: ‘Los libaneses están observando y viviendo esto todo con estocasticidad, en medio de esta situación loca y peligrosa.’