Lindsey Vonn sufrió un accidente en la bajada olímpica en Cortina d’Ampezzo el 8 de febrero de 2026, que fue más que una caída — fue una casi catástrofe. La esquiadora, de 41 años en ese momento, golpeó una puerta, se torció violentamente y se estrelló contra la nieve a casi 112 kilómetros por hora. El impacto rompió su pierna izquierda en varios puntos, incluyendo una fractura compleja del peroné, una fractura de la cabeza del peroné y daños en la superficie superior del peroné. Pero el verdadero peligro no vino de los huesos, sino de una complicación traumática llamada síndrome de compartimento — una condición que, si no se trataba, podría haber obligado a la amputación de su pierna.

El síndrome de compartimento

El síndrome de compartimento es una condición médica que ocurre cuando se genera presión dentro de los compartimentos musculares del cuerpo, generalmente después de una lesión grave. Cada grupo muscular está envuelto en una capa dura e inelástica de tejido conectivo llamada fascia. Esta fascia actúa como un revestimiento protector, manteniendo los músculos en su lugar y evitando que los órganos se muevan durante la actividad física. Sin embargo, cuando una lesión causa hinchazón o sangrado dentro de un compartimento, la presión puede aumentar peligrosamente, comprimiendo los vasos sanguíneos y los nervios. Si no se alivia rápidamente, esto puede llevar a daño muscular y nervioso, e incluso a necrosis — muerte del tejido — lo que podría requerir una amputación.

Lindsey Vonn describió la condición en una actualización de video en Instagram: “Tengo síndrome de compartimento. Y el síndrome de compartimento ocurre cuando hay tanta trauma en un área del cuerpo que hay demasiada sangre y se atasca, y básicamente aplasta todo en el compartimento. Todos los músculos y nervios y tendones, todo más o menos muere”.

La fasciotomía salvadora

Para abordar la crisis, Vonn se sometió a una fasciotomía de seis horas, un procedimiento quirúrgico que implica hacer incisiones en la fascia para aliviar la presión y restaurar el flujo sanguíneo. La operación fue realizada por el doctor Tomas Hackett, un cirujano ortopédico basado en Vail, Colorado, quien había tratado previamente a Vonn por su lesión del ligamento cruzado anterior (ACL) en su rodilla izquierda antes de los Juegos Olímpicos. La presencia de Hackett en Cortina no fue coincidencia — Vonn había competido con una férula especializada en la rodilla tras su lesión anterior, lo que le permitió seguir en la pista a pesar del daño.

“El doctor Tom Hackett salvó mi pierna de una amputación”, dijo Vonn en su publicación en redes sociales. “Se la abrió por completo y le permitió respirar, y me salvó”. La operación no estuvo exenta de riesgos — Vonn sufrió una pérdida significativa de sangre y requirió una transfusión. Describió el dolor como “incontrolable” en los días inmediatos posteriores, pero la cirugía fue un punto de inflexión que salvó su pierna y su capacidad para esquiar.

La gravedad de la lesión

Las fuerzas involucradas en el accidente de Vonn eran asombrosas. Según Caroline Bagley, consultora de trauma y ortopedia en el Hospital Whittington de Londres, “Cuando Vonn se estrelló, estaba bajando por una montaña a casi 112 kilómetros por hora. A esa velocidad, las fuerzas involucradas son comparables a un accidente de tráfico grave”. El impacto no solo fracturó su peroné, sino también su peroné y la superficie superior del peroné — la parte superior del peroné que forma parte de la articulación de la rodilla.

Sus lesiones se vieron agravadas por el desarrollo del síndrome de compartimento, que ocurre cuando el hinchazón y el sangrado dentro de un compartimento muscular llevan a un aumento de la presión. Esta presión puede restringir el flujo sanguíneo, lo que lleva a la isquemia — una falta de suministro de oxígeno — que puede causar daños permanentes a los músculos, nervios y vasos sanguíneos. Sin intervención inmediata, el resultado podría haber sido la pérdida de su pierna.

El rol del cirujano

El rol del doctor Tomas Hackett en salvar la pierna de Vonn no se puede subestimar. Especialista en cirugía ortopédica y miembro del equipo médico de Team USA, Hackett tenía una relación previa con Vonn. Su presencia en Cortina en el momento del accidente fue crucial. Vonn misma reconoció que su lesión previa del ACL fue la razón por la que Hackett estaba en el lugar, diciendo: “Si no hubiera hecho eso, no habría tenido al doctor Hackett allí cuando más lo necesitaba”.

La fasciotomía realizada por Hackett fue una operación de alto riesgo que requirió precisión y rapidez. El procedimiento implicó hacer incisiones en la fascia de la pierna herida para permitir que la sangre y el líquido atrapados drenaran, reduciendo así la presión y restaurando la circulación. La cirugía fue descrita por Vonn como una “fileteación” de su pierna — una descripción vívida y visceral de la naturaleza invasiva del procedimiento.

El desastre y la recuperación

La recuperación de Vonn fue ardua. Estuvo en una silla de ruedas durante un tiempo y requirió terapia física extensa para recuperar movilidad y fuerza en su pierna. Las lesiones que sufrió se describieron como “por mucho, las más extremas, dolorosas y desafiantes que he enfrentado en mi vida, multiplicadas por 100”. A pesar de la gravedad de la lesión, Vonn permaneció resuelta, expresando una determinación para regresar al deporte que ama.

“Prefiero caer luchando que no intentar en absoluto”, dijo en una entrevista con The Athletic. Su resiliencia ha sido un factor clave en su recuperación, y el apoyo de su equipo médico, incluido Hackett, ha sido fundamental en su progreso.

Fasciotomía: un procedimiento raro pero crucial

La fasciotomía es un procedimiento que no se realiza comúnmente en la práctica médica rutinaria. Se reserva generalmente para casos de síndrome de compartimento grave, que puede ocurrir después de lesiones de alto impacto, como las sufridas en accidentes de coche, lesiones deportivas o fracturas graves. El procedimiento implica hacer incisiones en la fascia para aliviar la presión y restaurar el flujo sanguíneo. En algunos casos, pueden ser necesarias múltiples fasciotomías, dependiendo de la gravedad de la lesión.

Según Ash Vasireddy, cirujano ortopédico traumatológico en el Hospital King’s College de Londres y el Cleveland Clinic, la fasciotomía es una intervención salvadora cuando se realiza a tiempo.