Los precios del combustible en Estados Unidos alcanzaron un máximo histórico de 4,14 dólares por galón el fin de semana del Día del Trabajo, superando el anterior récord de 3,82 dólares establecido el 3 de septiembre de 2012, según la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA). Este aumento ocurre mientras los precios del petróleo permanecen elevados debido a conflictos en Oriente Medio y Europa, que han perturbado las cadenas de suministro global de combustible.

Precios del crudo y perturbaciones geopolíticas

Las futuras del petróleo West Texas Intermediate (WTI) se negociaban en torno a 92 dólares por barril el lunes, frente a los 67 dólares antes del inicio de la guerra con Irán el 28 de febrero. De manera similar, las futuras del petróleo Brent estaban en unos 97 dólares por barril, comparadas con los 72 dólares previos a la guerra; El conflicto ha perturbado severamente el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz. En el segundo trimestre del año, se estimó que unos 4,9 millones de barriles de petróleo crudo y líquidos de petróleo se transportaban diariamente por el estrecho, una caída brusca frente al promedio de 21,6 millones de barriles por día en el último trimestre de 2025.

Las refinerías también han dejado de operar debido a la guerra con Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que ha impactado aún más en el suministro de gasolina; los aumentos en los precios del petróleo crudo han contrarrestado la caída estacional normal en la demanda de gasolina tras la temporada de verano.

Impacto regional y costos de viaje

Los precios del gasoil en Maryland fueron algunos de los más altos del país, con conductores pagando un promedio de 4,01 dólares por galón, ocho centavos más que una semana antes y casi un dólar más que en el mismo periodo del año anterior. En algunas zonas, como el área de descanso Maryland House en la carretera interestatal 95, los precios alcanzaron los 4,17 dólares por galón. Según AAA, los viajeros del Día del Trabajo también pagaron aproximadamente un 2 % más por vuelos de ida y vuelta y un 9 % más por alojamientos hoteleros en comparación con el año anterior.

Los viajeros expresaron frustración por los altos precios, aunque Tanya Anderson, que conducía desde Carolina del Norte a Nueva Jersey, dijo: ‘Siempre es caro, más de lo que quiero pagar. Para mí, el combustible siempre es caro, no importa qué — no importa el año ni el momento’ — Kira Ketelhut, que conducía a Virginia, señaló que el costo adicional la hizo reconsiderar sus planes de viaje: ‘Es como un extra de 65 dólares. Así que, por supuesto, tengo que pensar en cuántas veces quiero ir a casa a ver a mi familia’.

Tendencias globales y volatilidad del mercado

En Alemania, los precios del diésel alcanzaron un máximo histórico superior a los 2,50 euros por litro, mientras que la gasolina E10 llegó a un promedio diario de 2,192 euros, según ADAC. Los aumentos bruscos se atribuyeron a la introducción de nuevas reglas de precios del combustible el 1 de abril, que han provocado un aumento de 12,7 céntimos en el diésel y de 8,5 céntimos en la E10 desde esa fecha. Los precios han seguido subiendo desde el estallido de la guerra, con un aumento de unos 70 céntimos en el diésel y de 41 céntimos en la E10 por litro en comparación con el período previo a la guerra.

Aunque hubo una ligera caída en los precios de la E10 el martes, la tendencia general sigue al alza. ADAC señaló que los precios tienden a subir bruscamente a mediodía, con un aumento de 9 céntimos en media hora el lunes tras el ajuste horario de precios. La incertidumbre sobre cuándo se aliviarán los costos para los conductores persiste, según la portavoz de AAA Ragina Ali: ‘Con la volatilidad que seguimos viendo en Oriente Medio y los precios del petróleo crudo que siguen en ese rango de 90 dólares por barril, es realmente difícil decir cuándo los conductores verán un alivio significativo en las gasolineras’.