El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró el 23 de junio que el Estrecho de Ormuz es una ‘vía internacional’, según informaron AFP y Reuters. Al hablar con periodistas al llegar a los Emiratos Árabes Unidos (EAU), enfatizó que ningún país puede imponer peajes o tarifas en una vía internacional, citando la ‘existente legislación internacional’.

Países del Golfo comparten la posición de EE.UU.

Rubio afirmó: ‘No creo que haya nadie en esta región (la región del Golfo) a quien debamos convencer sobre esto; Creo que todos los países de esta región comparten nuestro punto de vista’. Los comentarios del funcionario estadounidense sugieren una amplia alineación regional sobre el tema, a pesar de las especulaciones anteriores de que Irán podría intentar cobrar peajes bajo diversos pretextos una vez que termine el período de 60 días de paso libre.

Antecedentes del acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz es una vía crítica para los envíos mundiales de petróleo, y Irán acordó bajo un reciente Memorando de Entendimiento (MOU) con Estados Unidos permitir el paso libre durante 60 días. Sin embargo. Hay preocupaciones de que una vez que este período expire, Irán intente imponer peajes, aunque Rubio reiteró que tal movimiento sería inconsistente con el derecho internacional y el consenso regional.

Rechazo de Rubio al plan iraní

Rubio rechazó firmemente los peajes propuestos por Irán durante su visita a los EAU, según informó Reuters el 23 de junio. ‘Ningún país tiene la autoridad para cobrar tarifas o recargos por el tránsito en una vía internacional’, dijo. Agregó: ‘No creo que haya necesidad de convencer a los países del Golfo sobre este asunto; creo que cada país de esta región comparte exactamente la misma postura que Estados Unidos’.

El desacuerdo entre Estados Unidos e Irán surgió tras la firma del MOU para poner fin a la guerra, que incluye disposiciones para el paso libre por el Estrecho de Ormuz. La postura de Estados Unidos. Respaldada por aliados regionales. Busca evitar que cualquier país actúe de manera unilateral para capitalizar económicamente la situación en la zona.