La última misión de carga de Rusia al International Space Station (ISS) sufrió un problema técnico inesperado minutos después del despegue, según Daily Galaxy. El cohete Progress MS-24. Lanzado desde el Cosmódromo de Baikonur en Kazajistán, experimentó una falla en sus sistemas a bordo apenas minutos después del lanzamiento, lo que generó preocupación sobre su capacidad para acoplarse al ISS.

Detalles del lanzamiento y fallo técnico

El cohete Progress MS-24 fue lanzado a las 12:30 de la madrugada en hora local el 25 de octubre de 2024, mediante un cohete Soyuz FG. Según funcionarios. El lanzamiento transcurrió sin problemas hasta aproximadamente dos minutos después del despegue, cuando los computadores a bordo del cohete comenzaron a mostrar lecturas irregulares. La naturaleza exacta del fallo aún no ha sido completamente revelada, pero los primeros informes sugieren que podría estar relacionado con los sistemas de navegación o propulsión del cohete.

El cohete Soyuz FG. Que ha sido utilizado en numerosas misiones de suministro al ISS, tiene un historial de confiabilidad prolongado — Sin embargo, este incidente marca el primer fallo técnico conocido en la serie de cohetes Progress en más de cinco años. El cohete transporta más de 2.500 kilogramos de suministros, incluyendo alimentos, agua, equipos científicos y otros materiales críticos para la tripulación de seis personas a bordo del ISS.

Según un comunicado de Roscosmos. La agencia espacial rusa. El cohete sigue en una órbita estable y está siendo monitoreado de cerca; Los ingenieros están analizando los datos de telemetría para determinar la magnitud del problema y si la misión puede continuar según el plan. Se espera que el cohete intente acoplarse al ISS en aproximadamente dos días, pero esto podría retrasarse dependiendo de los resultados de la investigación.

Impacto en las operaciones espaciales y suministros

El posible retraso en el acoplamiento representa un desafío para la tripulación del ISS, que depende de las misiones de suministro regulares para mantener sus operaciones. La última misión de carga, lanzada en septiembre de 2024, entregó suministros vitales y experimentos científicos — Si el Progress MS-24 no puede acoplarse a tiempo, podría generar una escasez de ciertos materiales, especialmente en el área de alimentos y equipos científicos.

Según funcionarios de la NASA, la tripulación del ISS tiene planes de contingencia en vigor, incluyendo el uso de suministros almacenados y la posible reprogramación de experimentos. Sin embargo, el retraso también podría afectar el cronograma de caminatas espaciales y otras actividades de mantenimiento. El ISS está operando con un horario muy ajustado, con múltiples socios internacionales contribuyendo a sus operaciones.

El incidente también ha generado dudas sobre la confiabilidad del cohete Progress, que ha sido un pilar de las operaciones espaciales rusas durante más de dos décadas. El último fallo grave en una misión de Progress ocurrió en 2011, cuando un cohete Progress M-19 colisionó con el ISS, causando daños a la estación y requiriendo una misión de reparación de emergencia.

Según un comunicado de un ingeniero espacial ruso, que habló bajo condición de anonimato, el problema actual probablemente no es catastrófico. ‘Es un error técnico, no un fallo del sistema’, dijo el ingeniero. ‘Hemos visto problemas similares antes, y generalmente se resuelven dentro de unas pocas horas.’

¿Qué sigue para la misión?

Los funcionarios de Roscosmos aún no han confirmado si la misión del Progress MS-24 será abortada o si se podrán tomar medidas correctivas. El cohete actualmente se encuentra en una órbita estable, y los ingenieros lo están monitoreando de cerca. Si el problema se resuelve, se espera que el cohete continúe con su acoplamiento planeado al ISS el 27 de octubre de 2024.

Si el acoplamiento se retrasa, la misión podría reorientarse a una fecha posterior, lo que podría afectar la cadena de suministro del ISS. La próxima misión de carga planificada está programada para diciembre de 2024, pero podría no ser capaz de compensar el retraso en la misión actual.

El incidente también resalta la importancia de las misiones de suministro regulares al ISS. Según un informe de la Agencia Espacial Europea, el ISS requiere aproximadamente 20 toneladas métricas de suministros al año, de las cuales la mitad aproximadamente son entregadas por cohetes rusos como la serie Progress. Un retraso en una misión podría tener efectos en cadena en las operaciones de la estación.

Según un portavoz de la NASA, la agencia mantiene una comunicación estrecha con Roscosmos y está monitoreando la situación. ‘Estamos confiados de que el equipo ruso resolverá el problema y garantizará la entrega segura de suministros al ISS’, dijo el portavoz.

La misión Progress MS-24 es la 52ª de la serie y tiene un historial largo de operaciones exitosas. El fallo actual, aunque preocupante, está siendo tratado como un problema manejable tanto por las agencias espaciales rusas como internacionales. El enfoque sigue siendo garantizar la entrega segura de suministros y la continuidad de las operaciones del ISS.