Cerca de 32 cuerpos. En su mayoría niños, han sido exhumados de una fosa común en la ciudad occidental keniana de Kericho, mientras continúan las investigaciones sobre este descubrimiento impactante. La exhumación se llevó a cabo después de que la policía obtuviera una orden judicial para recuperar 14 cuerpos inicialmente considerados enterrados en el lugar.
El patólogo gubernamental Richard Njoroge le dijo a los periodistas el martes por la noche que los hallazgos eran ‘bastante inusuales’, con los cuerpos ‘apilados en sacos de tela de gunny’, tras un proceso de todo el día interrumpido por fuertes lluvias.
Descubrimiento inusual y hallazgos iniciales
Se espera que comience el lunes una autopsia, mientras se pide que se identifiquen rápidamente los cuerpos e investigue las circunstancias de las muertes. Njoroge dijo que había ‘siete adultos y 25 niños’, con los niños siendo recién nacidos y fetos. También se recuperaron varios fragmentos corporales. El patólogo añadió que algunos de los cuerpos parecían haber provenido de hospitales y morgues, aunque eso se determinaría con más detalle tras las autopsias.
Njoroge señaló que los restos de los adultos estaban muy descompuestos, mientras que los de los niños no tanto, lo cual, según él, indicaba que murieron en distintos momentos. El lunes, la Dirección de Investigación Criminal (DCI) dijo que sus hallazgos iniciales indicaban que 13 cuerpos no reclamados habían sido oficialmente liberados de un hospital en el vecino condado de Nyamira y transportados a Kericho para su entierro el viernes pasado.
Preguntas sin respuesta y negaciones
No obstante, quedan muchas preguntas sobre los cuerpos adicionales y la forma en que fueron enterrados. También es incierto cómo llegaron a ser enterrados en el lugar que pertenece al Consejo Nacional de Iglesias de Kenia (NCCK), que negó cualquier vinculación con el entierro secreto. Un funcionario de la organización le dijo al sitio de noticias local Daily Nation que el entierro se llevó a cabo sin su aprobación y sorprendió a los oficiales del NCCK.
La DCI había dicho anteriormente que investigaba si existía algún delito además de las irregularidades reportadas en el proceso de entierro. Se han arrestado a dos sospechosos, un oficial de salud pública de Nyamira y un cuidador de cementerio, en relación con el caso, y a otros se les está haciendo interrogatorios.
Respuesta de derechos humanos y llamados a la transparencia
El grupo de derechos humanos Vocal Africa dijo que el descubrimiento fue una ‘escalada asombrosa y horrorosa que revela la magnitud real de esta tragedia’. ‘Con informes de mutilación y desmembramiento entre los restos, el hallazgo apunta a un nivel de violencia que exige una investigación inmediata, transparente y responsabilidad nacional’, dijo. ‘La identificación de estas víctimas debe realizarse lo antes posible’, dijo Faith Odhiambo, presidenta saliente de la Sociedad de Abogados de Kenia.
Este descubrimiento se produce después de que se encontraran cientos de cuerpos en un bosque remoto en 2023 cerca de la ciudad costera de Malindi, en uno de los casos más graves de muerte colectiva relacionada con una secta del país. El pastor autoproclamado Paul Mackenzie fue arrestado después de que se excavaran 429 cuerpos, incluyendo niños, de fosas comunes en el bosque remoto de Shakahola. Fue acusado de haber ordenado a sus seguidores que se suicidaran mediante el ayuno – cargos que negó.
El gobierno keniano ha enfrentado una creciente presión para abordar las crecientes preocupaciones sobre muertes inexplicables y la falta de transparencia en el manejo de tales casos. El descubrimiento de la fosa común en Kericho ha reavivado el debate sobre la necesidad de una supervisión más estricta en los sistemas de salud y morgues, que han estado bajo escrutinio en los últimos años.
Las comunidades locales están pidiendo una acción rápida para prevenir más tragedias y asegurar que todas las muertes se documenten y investiguen adecuadamente. Las familias de las víctimas han expresado su dolor y han exigido justicia. La policía ha asegurado al público que la investigación continúa y que se seguirán todas las pistas hasta el máximo posible.
La situación también ha atraído la atención internacional, con organizaciones de derechos humanos y gobiernos extranjeros expresando preocupación por el manejo del caso. El embajado keniano en varios países ha sido contactado para proporcionar actualizaciones sobre la investigación y la respuesta del gobierno a los hallazgos.
Mientras comienzan las autopsias, el enfoque se centrará en determinar la causa de la muerte de cada individuo y establecer el cronograma de eventos que condujeron al entierro masivo. Esta información será clave para identificar a las partes responsables y hacerlas responsables de sus acciones.
Las autoridades han establecido un plazo para completar las autopsias iniciales, con resultados esperados dentro de las próximas dos semanas. La DCI ha indicado que trabajará estrechamente con el Laboratorio Nacional de Ciencias Forenses para asegurar que todos los procedimientos se sigan con precisión y sin demoras.
El descubrimiento de la fosa común en Kericho ha causado conmoción en el país, planteando preguntas serias sobre la seguridad e integridad del sistema de salud. También ha resaltado la necesidad de una mayor conciencia pública y vigilancia en el reporte de cualquier actividad sospechosa que pueda llevar a tales tragedias.
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