Los fabricantes de semiconductores surcoreanos expresan creciente preocupación ante las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, especialmente con Irán, que podrían interrumpir el suministro de helio, un material clave en la producción de chips, y afectar la expansión de centros de datos de inteligencia artificial en la región.

Escasez de helio y producción de semiconductores

Según Kim Young-bae, un diputado del partido gobernante que recientemente se reunió con ejecutivos de Samsung Electronics y otros líderes del sector, la crisis podría provocar interrupciones en la cadena de suministro de materiales clave como el helio, esencial para el manejo térmico durante la fabricación de semiconductores.

“Los funcionarios mencionaron la posibilidad de que la producción de semiconductores se interrumpa si algunos de estos materiales clave no pueden obtenerse del Medio Oriente”, dijo Kim durante una rueda de prensa. El helio actualmente no tiene alternativa viable, lo que lo convierte en un componente crítico del proceso de fabricación de chips.

SK Hynix, un importante fabricante surcoreano de chips, afirmó en un comunicado de prensa que tiene suficiente inventario de helio y no anticipa problemas de adquisición. Sin embargo, Samsung Electronics no ha comentado sobre el asunto.

Fuentes del sector indicaron que los fabricantes de chips han estado diversificando sus fuentes de materiales debido a las tensiones geopolíticas prolongadas en el Medio Oriente. Muchas empresas han asegurado suministros con anticipación como medida preventiva.

Centros de datos de IA y riesgos geopolíticos

La posible interrupción de los planes de expansión de centros de datos de inteligencia artificial en el Medio Oriente también es una preocupación creciente para la industria de chips de Corea del Sur. Kim Young-bae advirtió que la crisis podría afectar proyectos a largo plazo de centros de datos por parte de grandes empresas tecnológicas, lo que influiría en la demanda de chips.

“Decimos que ha llegado el superciclo de los semiconductores, pero los planes de centros de datos son altamente propensos a interrupciones, lo que podría crear problemas con la demanda de chips”, dijo Kim.

Los recientes acontecimientos han subrayado los riesgos. Amazon informó que algunos de sus centros de datos en los Emiratos Árabes Unidos y en Bahrein sufrieron daños por ataques con drones vinculados al conflicto en el Medio Oriente. Esto ha generado dudas sobre la velocidad de la expansión de las grandes empresas tecnológicas en la región.

Empresas tecnológicas estadounidenses como Microsoft y Nvidia han estado posicionando los Emiratos Árabes Unidos como un centro regional para el cálculo de inteligencia artificial, esencial para servicios como ChatGPT. Sin embargo, el conflicto prolongado podría retrasar o alterar estos planes.

Costos energéticos y precios de los chips

Los fabricantes de chips también temen que la crisis lleve a un aumento en los costos energéticos, lo que elevaría los gastos de producción y podría incrementar los precios de los chips. Esto podría afectar tanto los mercados domésticos como internacionales, donde los semiconductores surcoreanos son altamente demandados.

“La industria está observando la situación con atención, ya que cualquier interrupción prolongada podría tener consecuencias económicas significativas”, dijo un analista del sector, quien solicitó el anonimato.

Según datos del sector, las exportaciones de semiconductores de Corea del Sur alcanzaron los 15.800 millones de dólares en el primer trimestre de 2024, un aumento del 12,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, cualquier interrupción en la cadena de suministro podría revertir esta tendencia.

La crisis también ha generado debates sobre la necesidad de una mayor diversificación de las cadenas de suministro. Algunos expertos sugieren que invertir en fuentes alternativas de helio y otros materiales críticos podría ayudar a mitigar riesgos en el futuro.

Mientras la situación en el Medio Oriente continúa evolucionando, los fabricantes surcoreanos de chips se preparan para posibles desafíos, al tiempo que buscan oportunidades para fortalecer sus cadenas de suministro globales.