La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el viernes el uso que hizo el presidente Donald Trump de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles amplios. El fallo, redactado por el presidente John Roberts, establece que la IEEPA no otorga al Ejecutivo poder ilimitado para alterar el comercio global sin aprobación del Congreso.

La sentencia detiene aranceles sobre importaciones de China, México, Canadá y la Unión Europea. Trump los decretó al inicio de su segundo mandato tras declarar una emergencia económica nacional.

Expertos legales celebraron el veredicto como un hito en la separación de poderes. Richard H. Fildes, profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva York, lo calificó de “el caso más importante desde que el Supremo rechazó la toma de acerías por Harry S. Truman en la Guerra de Corea”. Fildes declaró a reporteros que resalta los límites constitucionales a los poderes de emergencia.

La mayoría conservadora se unió a los tres jueces liberales. El fallo contradice expectativas tras apoyos previos a Trump en inmigración y otros temas.

Trump reaccionó en Truth Social. Tildó a los jueces de “tontos y aduladores” y al fallo de “absurdo”. Horas después, su administración retiró algunos aranceles basados en emergencias. Impuso nuevos gravámenes del 10% a importaciones globales por vías legales alternativas. Funcionarios de la Casa Blanca afirmaron que buscan cumplir la decisión y proteger a los trabajadores estadounidenses.

Medios estadounidenses analizaron las repercusiones políticas. The Washington Post lo presentó como un “duro revés político para Trump” y freno histórico al poder presidencial. The New York Times lo vio como prueba de independencia judicial pese a críticas por fallos pasados. The Wall Street Journal elogió la protección contra abusos futuros y lo llamó “día de liberación arancelaria”.

Sin este control, apuntó el Journal, cualquier presidente podría eludir al Congreso en comercio con pretextos de emergencia.

Medios globales reaccionaron rápido. La BBC anunció el fin de la era de aranceles de tres dígitos por decreto presidencial. The Guardian lo interpretó como prueba de que el Estado de derecho en EE.UU. resiste.

Analistas advirtieron turbulencias. Países como Corea del Sur y Alemania, afectados por aranceles de Trump desde enero de 2025, temen vaivenes mientras Washington busca alternativas.

Reuters citó a expertos comerciales que prevén alivio lento para mercados mundiales. Persiste la incertidumbre en precios, cadenas de suministro y represalias. El fallo llega en la ofensiva de Trump para revivir la manufactura con aranceles a 500.000 millones de dólares anuales en importaciones.

Los importadores recibirán reembolsos de aranceles pagados. Nuevos gravámenes amenazan bajo la Sección 232 de seguridad nacional o la 301 de prácticas comerciales desleales. Los aranceles de acero y aluminio del primer mandato de Trump, confirmados aparte, siguen vigentes.

El caso surgió de demandas de empresas y estados afectados por costos elevados. Los demandantes argumentaron que la IEEPA, de 1977 para crisis como la toma de rehenes en Irán, no autoriza guerras comerciales indefinidas. Tribunales inferiores se dividieron antes de que el Supremo lo asumiera el otoño pasado. En audiencias de diciembre, Brett Kavanaugh cuestionó el alcance de la ley.

Economistas del Instituto Peterson proyectan una baja del 1-2% en precios al consumidor en EE.UU. el próximo año. Trump prometió buscar soluciones legislativas en un Congreso de mayoría republicana. Eso apunta a posibles acuerdos comerciales bipartidistas.

Para la comunidad internacional, el fallo modera temores de unilateralismo desbocado pero añade variables. Funcionarios surcoreanos, impactados en exportaciones de autos, lo acogieron pero se preparan para próximos pasos de Trump. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, pidió consultas urgentes en la OMC contra evasiones.